viernes, 21 de noviembre de 2008

FANTASÍA Y CIENCIA FICCIÓN EN EL CINE


Rainer Tuñón Cantillo


El cine de ciencia ficción y la literatura de ciencia ficción son como hermanos gemelos dentro del reino de la fantasía. Sobre esta premisa existe una cita de Gérard Lenne, quien en su libro "El Cine Fantástico y sus mitologías" explica que se trata de "la confusión de la imaginación y la realidad, el choque de lo real con lo imaginario".


El cine fantástico abarca otros subgéneros y al mismo tiempo se mezcla con otros géneros principales, por ello no es de extrañarse que detrás de una historia tan inquietante como las veneradas en los capítulos IV, V y VI de La Guerra de las Galaxias, o en las dos primeras experiencias de Alien, haya un mixtura complaciente de géneros cinematográficos, o qué decir sobre Volver al futuro, Matrix o la épica El Señor de los Anillos.

Por definición, lo fantástico es lo quimérico, lo fingido, algo que no tiene realidad y habita sólo en la imaginación. De lo fantástico se derivan, por ejemplo, los cuentos de hadas, las novelas de caballería, las obras de terror gótico, por supuesto el tema que nos ocupa, la ciencia ficción, además de lo que se conoce como el terror moderno y la fantasía heroica.En el caso de la ciencia ficción, se trata de un subgénero cuyos argumentos se basan en parte o totalmente en conocimientos y descubrimientos científicos imaginarios. Se diferencia de la novela científica porque tiene un toque de fantasía y suele estar ambientada en entornos futuristas o espaciales.

En cuanto al cine, el primer referente de cine fantástico que se aproxima al terreno de la ciencia ficción lo consigue Georges Melies, reconocido históricamente como el inventor del espectáculo cinematográfico, cuando filma Viaje a la luna, aunque 25 años más tarde se estrenara un film, basado en la novela homónima de Thea Von Harbou, considerado una feroz crítica de la sociedad de clases contemporánea: Metrópolis, el primer largometraje de ciencia-ficción, que le permitió a su director, Fritz Lang, hacerse un nombre en la naciente Hollywood.

Si los padres de la literatura de ciencia ficción son Julio Verne, H.G. Wells y Mary Shelley, Fritz Lang se convirtió en la figura patriarcal de esta tendencia cinematográfica que cautiva a millones de espectadores en todo el planeta.


CINE FICCIÓN Y SUBGÉNEROS

Ciencia ficción dura: Se toma una situación "real" y se plantea un aspecto científico, sólo uno, en que el mundo del relato difiera del nuestro. ¿Ejemplos? Una Inglaterra de principios de siglo en la que un hombre construye una máquina para viajar al pasado o al futuro, o un hombre invisible.Podemos resaltar las versiones fílmicas de las obras de H.G. Wells.


Ciencia ficción suave: En estos filmes se extrapola, en forma realista, para explorar las consecuencias que tendría sobre la situación ese aspecto distinto. Traer el balance en la galaxia o la existencia de "la fuerza", ese poder místico que proporciona habilidades sobrenaturales a los caballeros Jedi.


Esta premisa trae a la reflexión el impacto de estas tendencias, cuando por ejemplo en el filme El reinado de fuego (aquella con Christian Bale sobre una guerra entre dragones y humanos ambientada en un futuro cercano), la historia de Luke y los Jedis se convierte en cuentos de mitología, como leyendas que se cuentan de generación en generación.
En sí, Star Wars es un claro ejemplo de este subgénero.


Espacio Interior: Explora las reacciones humanas y relaciones humanas basándose en premisas de ciencia ficción. Ejemplo apto se encuentra con la serie de Mad Max, la realidad post apocalíptica de Waterworld: Mundo Acuático, o en el mejor de los casos, 12 monos de Terry Gilliam.CyberpunkUna de las favoritas.


Cyberpunk: Aquella ciencia ficción ambientada en un futuro generalmente no muy lejano, con omnipresencia de ordenadores y de otros elementos que conforman el cyberespacio. Blade Runner y Tron figuran como buenos referentes, pero The Matrix es la serie que define con mayor entusiasmo este subgénero. Ahora, Johnny Mnemonic, con el mismo Keanu Reeves, sería lo peorcito de esta tendencia. En la literatura, el cyberpunk abre con Neuromante escrita por William Gibson (creador del término "ciberespacio").


Anticipación: En algún momento el film Metrópolis fue denominado "de anticipación", puesto que partía de utopías o tecnocracias futuristas aquejadas, en general, por un fuerte desequilibrio social, y pobladas por individuos que luchaban por preservar sus rasgos de humanidad. En la actualidad se pueden considerar a 2001: Odisea del espacio, Blade Runner y Minority Report: Sentencia previa como perfectas anticipaciones.


Robots: ¿Qué decir de la presencia de estos grandes peronajes? Sus mejores acercamientos se dan con AI: Inteligencia Artificial, El hombre bicentenario y, claro está, 2001, que también podría ser además, un gran antecedente del cyberpunk.


Space Opera: Es la trasposición de los viejos temas del cine del viejo oeste, actualizado con la ciencia ficción, reemplazando el revólver por una pistola láser, el caballo por la nave espacial, la fiebre del oro por los mineros de los asteroides. De hecho, la Space Opera dio mala fama a la ciencia ficción, debido a que la mayor parte de sus exponentes tenía una baja calidad literaria, aunque en los años setentas con Star Wars, la catapultó a terrenos masivamente comerciales.


Super héroes: Ok, en la actualidad significan el todo de los consumidores de comics y los cinéfilos desde que Superman, Batman, X-Men, Daredevil, El Castigador / The Punisher o Los 4 fantásticos se apodereron de pasquines y/o del celuloide.

Utopías: Por lo general, a la ciencia ficción se le considera una utopía a una visión del mundo o la sociedad donde los problemas desarmonizadores han desaparecido, dejando lugar a una civilización saludable, espiritual y equilibrada. Demolition Man / El demoledor, por ejemplo, plantea un San Angeles como una ciudad de paz y esperanza, sin delitos y con una convivencia casi celestial, hasta que aparecen Wesley Snipes y Sylvester Stallone.


Distopías: Son antiutopías basadas por lo general en sociedades con aparatos gubernamentales opresivos, como ocurre en la novela 1984 de George Orwell, o en un análisis más profundo de las aparentes útopias, que bajo otra óptica resultan no serlo tanto. Un mundo feliz de Aldous Huxley y el film de ciencia ficción Gattaca: Experimento Genético o The Running Man / Carrera contra la muerte son ejemplos.
Mundos compartidos: Se basa en el establecimiento de ciertas reglas, geografías y elementos básicos que un autor determinado crea para un mundo o idea que otros escritores retomarán. Es posible que Total Recall / El vengador del futuro, de Paul Verhoeven y Alien Nation / Misión: Alien, la cinta con James Caan, luego la serie de televisión, sean ejemplos más cercanos.


Series de ciencia ficción: Grupo de relatos relacionados por mundos, ideas o personajes que se repiten a lo largo de una serie de títulos. Estos relatos pueden ser independientes unos de otros, o pueden depender en gran medida del desarrollo principal en un seguimiento más parecido a los capítulos de una obra.


Star Trek / Viaje a las estrellas de Gene Rodenberry es el ejemplo más típico y a la mano de obras creadas sobre personajes.


Ucronías: Son historias de ciencia ficción basadas en mundos posibles o líneas probabilísticas existentes y dependientes de nuestra línea histórica reconocida. Lo mejor, Volver al futuro; lo peor, Howard: El pato / Howard: El superhéroe.


Nueva Ola: Movimiento surgido en Inglaterra a principio de los ´60 comandado por escritores como J.G. Ballard (Crash!) y Brian Aldiss (El mundo sumergido). El término parece haber sido acuñado por el escritor Christopher Priest (Pavana), basado en el francés Nouvelle Vague, usado para definir a las películas experimentales dirigidas por Jean Luc Godard (Alphaville) y François Truffaut (Farenheit 451), entre muchos otros experimentadores.
Lo interesante de estos subgéneros dentro del cine de ciencia ficción es que para los efectos todos han sido elaborados a partir de comedias (Spaceballs / SOS: Hay un loco en el espacio, de Mel Brooks), profundos dramas (Solaris de Andrei Tarkovsky y luego la de Steven Soderbergh), cine de acción (Atmósfera Cero, de Peter Hyams), cine de terror (Alien: El octavo pasajero, de Ridley Scott), aventuras (Star Wars), romance (Starman: El hombre de las estrellas), o las versiones picantes de: 2069, a Sex Odissey con Nina Frederik, Flesh Gordon (filmada en 1974) y Aliens: Ripley Loves the Queen.

Xenofobia: La aversión a lo extranjero. Allí, el extraterrestre, personaje clave de la ciencia ficción, era un buen pretexto para llevar al límite esta xenofobia. El alienígena es casi siempre un perverso invasor, dispuesto a exterminar a los humanos para adueñarse de la Tierra. Sin embargo, en la auténtica ciencia ficción, el símbolo del extraterrestre sirve precisamente para todo lo contrario: para combatir la xenofobia y el racismo, para mostrar que "diferente" no es sinónimo de "malo", y que lo que se aparta de los principios éticos y estéticos convencionales. Vean la comedia de Tim Burton Invasores de Marte o las versiones de "El día en que la tierra se detuvo.

Rechazo al orden establecido
Un esquema típico del relato de Ciencia Ficción consiste en presentar una hipotética sociedad futura opresiva y despersonalizadora, en la que, de pronto, un individuo que ha vivido siempre integrado se rebela, descubriendo nuevas perspectivas de libertad al margen de lo que creía que era el único mundo posible. Dicha rebeldía ya no es, pues, un simple pretexto para la exaltación del individualismo, sino una contribución a la toma de conciencia, un síntoma útil para el diagnóstico de la enfermedad social, sustenta el investigador Carlo Frabetti.


La ciencia ficción: dos rasgos
- Sentido de la maravilla ante los nuevos mundos que propone (algo que comparte, por ejemplo, con la novela histórica).


- La capacidad especulativa que nos permite imaginar situaciones distintas y nuevas que pueden ser incluso posibles.

Datos para recordar
- El término "ciencia-ficción", traducción del Science-Fiction, bajo el que circula este género en el mundo anglosajón, no comenzó a usarse hasta el año 1927.


- Julio Verne no escribió cíencia-ficcíon, sino novela científica.

- El padre del término es Hugo Gernsback, y la obra un cuento titulado Ralf 194 C 41 +, de 1911. A este mismo autor se atribuye la paternidad del término "Science-Fiction".


Libros para recordar
- Crónicas marcianas de Ray Bradbury

- 1984 de George Orwell

- La serie de Lucky Star, el ranger del espacio de Isaac Asimov


Películas imprescindibles
- Metrópolis

- La invasión de los usurpadores de cuerpos

- Planeta Prohibido

- Attack of the Crab Monsters

- El increíble hombre menguante

- El ataque de la mujer de 50 Pies

- La mosca

- El planeta de los simios

- 2001

- La naranja mecánica

- La Guerra de las Galaxias

- Mad Max

- E.T.: El Extraterrestre

- Tron

- Videodrome

- Terminator

- RoboCop

- Aliens

- Blade Runner

- Akira

- Terminator 2

- Total Recall

- Starship Troopers

- Acción Mutante

- Mars Attack!

- La guerra de los mundos

- El enigma de otro mundo

- Gojira

- La mancha voraz

- Encuentros cercanos del tercer tipo

- Barbarella

- Escape de Nueva York

- El día después

- The Matrix

- Planeta 9 de otro espacio

Una mirada astigmática de Hollywood hacia Panamá


Rainer Tuñón Cantillo


El tema de Panamá, su canal y la invasión estadounidense sigue firme ante la mirada astigmática de una industria como Hollywood que nos busca para alimentar la parodia mordaz posmoderna o la sistemática deconstrución de historias que dejan en evidencia que a más un siglo de relaciones con los Estados Undos y más de 18 años de los horrorosos hechos que sacudieron al país, aún se discuten elementos contradictorios sin juicios definitivos, revitalizando cierta aporía hacia versiones que no soportan los careos históricos de rigor.


Antes de la invasión de 1989, el cine "gringo" utilizaba a la palabra Panamá o hacía referencias al país con líneas curiosas en diálogos de algún guión cinematográfico o comentarios graciosos por el clásico sombrero Panamá o la famosa "Panama Red".


Ejemplos claros quedan en la línea del personaje Statler en la película del Show de Los Muppets cuando dice: "Eres lo suficientemente viejo para recordar a Teddy Roosevelt en la inauguración del Canal de Panamá…", o cuando Tom Hagen (Robert Duvall) y Michael Corleone (Al Pacino) compartían diálogos alusivos a Panamá en la segunda parte del Padrino de Francis Ford Coppola. En cuanto giros argumentales, Panamá ha sido escenario de la serie de Charlie Chan hacia los años cuarenta; de un filme de John Huston llamado "Across the Pacific" con Humphrey Bogart; en alguna película de la serie Cupido Motorizado en el cual pasa por el Canal de Panamá y con mayor frecuencia en la década de los noventas en los filmes "Alerta Máxima", de Andrew Davis, con Steven Seagal (al "marine", después de un incidente en Panamá, lo mandan a la cocina de un portaviones que posteriormente es tomado por un comando terrorista), "Sniper" de Luis Llosa, con escenas filmadas en la jungla panameña y "Basic", de John McTiernan, con John Travolta y Samuel L. Jackson.


También, vale destacar el trabajo documental "Panama One Dollar", sobre la violencia en los barrios duros de Panamá y el mundo de las drogas años después de la invasión. Este documental se llevó el premio especial del jurado en Festivales de La Habana, Madrid (premio de la audiencia) y Barcelona. Sin embargo, existen cuatro referencias cinematográficas que ubican a Panamá en la mira de críticos de cine, historiadores y cinéfilos que buscan entender porqué el país se convierte luego de la invasión a Panamá en un ángulo deliciosamente morboso para elaborar guiones basados en el Canal de Panamá, Manuel Antonio Noriega y la invasión estadounidense a Panamá. Se conoce que la opinión publica en Estados Unidos estaba lo suficietemente moldeada para aceptar el ataque a un pequeño país de Centroamérica con la excusa de eliminar la amenaza del General Noriega en pleno ambiente navideño.


Ello trajo como consecuencia la invasión y ocupación del territorio nacional, que inició con un bombardeo de 417 elementos explosivos entre 27 objetivos del país, elementos que sirvieron de guías para las ideas de algunos guionistas estadounidenses. Esa descoordinación militar estadounidense y las tácticas de propaganda sobre este tema, motivaron a algunos periodistas a construir historias sobre Noriega y los hechos del 20 de diciembre, que posteriormente se convirtieron en premisas para construir algunos de estos relatos.


En cuanto al cine, las cuatro películas han tenido un fuerte impacto por abordar el tema de Panamá y su historia reciente. Algunas, alabadas por la crítica mundial, pero abucheadas por la ciudadanía panameña; otras, ganadoras del premio Oscar, máxima distinción en la industria del cine estadounidense, pero ferozmente cuestionadas por los sectores que apoyaron la invasión a Panamá, han significado la puesta en el mapa de Panamá como una opción cinematográfica interesante, pues independientemente de los hechos, queda demostrado que los capítulos de la historia de Panamá pueden convertirse en grandiosos guiones de cine.


Dollar Mambo y las violaciones musicalesPaul Leduc, director mexicano del cual no se sabe mucho desde 1995 cuando hizo "Los animales", primer filme mexicano de animación digital en tres dimensiones, realizó en 1993 un inusual musical que pasó desapercibido en el continente americano, basado, supuestamente, en una historia real panameña: la violación de una mujer por parte soldados norteamericanos teniendo como telón la invasión a Panamá.


Leduc, conocido en el mundo desde 1970 cuando dirigió "Reed, México insurgente" y trece años más tarde al llevar a Ofelia Medina hacia "Frida, naturaleza viva", se sumerge en un proyecto musical y busca ayuda mediante coproducciones multinacionales. De esta trilogía, marcada por una profusión de música diversa, la narración sin diálogos o con unos cuantos y una estética halagadora, a través de histrias narrativamente profundas, integrada por "Barroco" (1989) y "Latino Bar" (1991), es "Dollar Mambo", la que nos permite entrar en este este análisis.


El caso de Dollar mambo fue concebido por columnistas en los Estados Unidos como "un musical sin diálogos ambientado en Panamá", aunque la Enciclopedia Internacionald de Cine la describe como: "una especie de mambo ballet con una serie de secuendas de danzas de cabaret, entrecortadas con breves narrativas". Según su argumento, en un club nocturno en Panamá, en el cual marinos, jovenzuelos y pilluelos de poca monta se reunían para ver los números musicales de danza y actos teatrales, la audiencia y los actores creaban una atmósfera interminable de vívidas experiencias a través de la música y la sensualidad de los bailes.


Allí, el placer es vulnerado cuando soldados norteamericanos se toman el club y cambian la atmósfera hacia una encrucijada de sangre y violencia. Paul Leduc comentó sobre esta película: "Estaba interesado en la idea de realizar una especie de musical sobre una base informativa terrible, no tanto como una típica y tradicional historia de amor tipo "West Side Store", pero preferiblemente un musical Latinoaméricano". Con métodos de producción muy modestos y utilizando como telón el tema de la invasión a Panamá, Leduc construye una rica y dinámica fuente de creación y fantasía, al menos para la prensa especializada en Europa. Mientras tanto, en Estados Unidos, otros analistas cinematográficos opinaban lo contrario, y en Panamá, muy poco se conocía sobre este estreno de Leduc. La revista Variety, publicó que este filme "disparaba balas de salva en casi todos sus departamentos".


Los comentarios en contra de este material tenían que ver más con el contenido político del film y no por el rasgo técnico o creativo. "Dollar Mambo" fue protagonizado por Dolores Pedro, Roberto Sosa, Raul Medina, Litico Rodriguez, Kandido Uranga, Tito Vasconcelos y Gabino Diego, pero nunca fue presentada oficialmente en Panamá.


Oscar por una decepciónEl apresamiento de Manuel A. Noriega, la destrucción de los cuarteles militares más importantes de Panamá, objetivo político-militar fundamental de Estados Unidos para eliminar el ejército panameño que se haría cargo de la vigilancia del canal y la muerte de cientos de panameños durante la "Causa Justa", fue el ángulo que sirvió a la directora Bárbara Trent, a realizar lo que The Boston Herald considerase como "un coctel molotov cinemático": "La Decepción de Panamá". "La Decepción de Panamá" cuenta la historia jamás contada de la invasión de diciembre de 1989 de Estados Unidos a Panamá, evento que según sus productores, y documentados con una avalancha de preubas testimoniales, con el uso de fuerza excesiva los Estados Unidos causaron una enorme cantidad de luto y destrucción a un país como Panamá.


En el documental se desnudan, a criterio de sus productores, las verdaderas razones que motivaron el ataque partiendo de puntos de vistas muy distintos a los que los medios de comunicación estadounidenses se cansaban de defender, incluso años después de la invasión.


El documental de Trent expone cómo el gobierno norteamericano y los medios masivos de comunicación suprimieron información sobre este desastre de política internacional e incluye pietaje nunca visto sobre la invasión y sus consecuencias, tambien entrevistas con proponentes de la acción bélica como el General Maxwell Thurman, el entonces presidente de Panamá Guillermo Endara y el portavoz del pentágono Pete Williams, así como versiones del lado contrario, entre ellas el representante Charles Rancel, las activistas Olga Mejia e Isabel Corro y el ex diplomático Humberto Brown. De igual manera, se apunta noticias de medios televisivos y críticas de otros medios de comunicación que contribuyeron a formalizar el criterio de análisis frío sobre el manejo informativo detrás de la invasión a Panamá, particularmente en esos tiempos de guerra.


El proyecto fue producido por The Empowerment Project (EP), organización que trabajó por dos años en la producción. El equipo de Trent era reconocido por haber realziado el poderoso y premiado documental "Coverup: Behind the Iran Contra Affair". The Empowerment Project es una organización sin fines de lucro comprometida con la democratización de los medios masivos en Estados Unidos. Desde la presentación oficial de "La Decepción de Panamá" hacia agosto de 1992, el documental fue exhibido en 80 ciudades y apareció en videotiendas estadounidenses en 1993, un año más tarde. "The Panama Deception", su título e ingles", fue difundido por servicios de cable a través de Cinemax en octubre de 1993 y Bravo, un canal independiente, mantiene los derechos de transmisisón.


Aunque muchas estaciones afiliadas a PBS (servicio de televisión pública estadounidense) lo han difundido, PBS se ha negado a darle extensión para la televisión nacional, de acuerdo con los productores del filme.


Internacionalmente hablando, "La Decepción de Panamá" ha sido mostrada en Australia, Canadá, Polonia, Hong Kong, Francia, España, Portugal, Reino Unido, Irán, Israel, Finlandia, Suiza, México, Argentina, Japón, Noruega, República Popular China, Corea del Sur, Italia, Turquía, Rusia, Suráfrica, Holanda, Filipinas, Argelia, Malasia y República Checa. Oficialmente, "La decepción de Panamá" tuvo su censura en marzo de 1993. Ello fue Panamá. Mientras tanto, un fondo para apoyar la difusión de este documental fue organizado por Channel Four en Londres, Rhino Home Video, la Fundación I. Roderick MacArthur, La Fundación Rex Foundation, El Fondo de desarrllo de la Paz, the National Council of Churches, La Fundación de veteranos de Vietnam, el cineasta Michael Moore, entre otras fundaciones e individuos que apoyaron a Trent y el equipo de filmación de este Oscar al Mejor Documental en 1993.


Claro que tuvo sus detractores


La columnista Betty Brannan Jaén, escribió que "The Panama Deception ni siquiera tiene la virtud de la originalidad, ya que usa una fórmula copiada del documental que había ganado el Oscar el año anterior (Deadly Deception, cortometraje de crítica a la empresa General Electric, dirigido por Debra Chasnoff)".

También, el escritor Guillermo Sánchez Borbón lo tildó "un monumento a la deshonestidad", mientras que otros medios en los Estados Unidos masacraban el estilo subjetivo de su directora al abordar un tema tabú en aquel entonces.


"La Decepción de Panamá" se llevó otros premios en festivales internacionales, entre ellos: el segundo premio en el Festival Internacional Riminicinema de Rimini, Italia; el Blue Ribbon, del American Film & Video Festival, el Gold Apple, del National Educational Film & Video Festival, el primer premio de AMASCULTURA: Encontras Internacionais de Cinema Documental de Lisboa, el primr premio del Seoul Documentary Video & Film Festival; condecoraciones en el Banff Television Festival de Alberta, Canada, en el Festival de cine de Guadalajara, el premio de Mujeres en filmes de Los Ángeles, el Media Impact de Durham, North Carolina, La Mujer y El Cine de Buenos Aires, Argentina, en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latino Americano de La Habana, Cuba, en el Herbstsalon-Kulturfestival de Rostack, Alemania; en el Flanders International Film Festival de Ghent, Bélgica y el London International Film Festival de Inglaterra.


Al final, luego de las críticas a favor y en contra recibidas por este documental, quedó en la percepción de los televidentes de todo el mundo un polémico premio de la Academia de Cine estadounidense que cuestionaba los horrores de la potencia más grande del mundo en los tiempos de la post guerra fría, modelo de conducta del imperio que se fortaleció posteriormente tras la Guerra del Golfo y que con buena técnica ha cuestionado el cineasta Michael Moore, mediante sus libros y obras documentales, entre ellas Farenheit 9/11.


¿Y qué decir sobre la parodia del "Tony"?La figura de Manuel Antonio Noriega era irresistible como fuente de creación literaria para efectos de la concepción de guiones cinematográficos. Al menos así lo entendió el escritor de la revista New Yorker Lawrence Wright, quien estuvo atraído por Noriega mientras leía y escuchaba sobre el cerco en la nunciatura en 1989.


Wright investigó y preparó un guión sobre un hijo de madre soltera abandonado cuando tenía 5 años que al crecer recibió formación militar en Perú y a sus veintidós años ingresa en la Guardia Nacional, escalando en el poder militar para ocupar la jefatura del servicio de inteligencia panameña mientras colaboraba con la CIA y llegando posteriormente a la comandancia de las fuerzas armadas panameñas, no sin antes permitir el narcotráfico y beneficiándose de él. Wrigth había conceptualizado esta historia como una obra teatral, pero la idea no aterrizó.


En esos días hubo mucho interés de Holywood. Oliver Stone tuvo ganas de producirla y dirigirla contando con el protagónico de Al Pacino, sin embargo optó por realizar un filme sobre Richard Nixon. Con el tiempo, el guión de Wright pasó de ser el plato codiciado de la indusria a un proyecto engavetado hasta que Showtime, un canal de televisión por cable decidió arriesgar un presupuesto de cinco millones de dólares y encargarle a Roger Spottiswoode, realizador estadounidense conocido a principios de los ochenta por la dirección del drama periodístico "Bajo Fuego", sobre la crisis en Nicaragua, el proyecto de Noriega.


Spotiswoode estaba en la dirección de la película "El mañana nunca muere", con Pierce Brosnan como James Bond y se muda a Manila, Filipinas, para iniciar con la producción de "Noriega: el favorito de Dios". El único problema para darle rigor periodístico al relato era al menos una entrevista con el propio "Tony" Noriega.


El filme recibió la espalda de los distribuidores estadounidenses aún contando con un gran actor en el rol protagónico, el británico Bob Hoskins ("Mona Lisa" y "¿Quién engañó a Roger Rabbit?"), quien lleva el peso real del filme. Con el estreno de este filme se estaba programando la distribución del libro editado por la compañía Simon & Schuster, y con ambos productos en el mercado, el nombre de Noriega volvería a la luz pública. El resultado de "Noriega: el favorito de Dios"… muy mixto.


El filme era una comedia negra que caricaturizaba la atmósfera circense posterior a la caída del General Noriega. En sus primers tomas, Spotiswoode muestra a Hopkins como un Noriega confesándose con un sacerdote y jactándose de ser un hombre bendecido. Paralelo a esta confesión, en la selva, una tortura y asesinato para la historia de Panamá.


"Noriega" buscaba ese efecto crítico de la comedia negra, poco entendido por el gran público de cine.Ese mal logrado efecto restaba calidad a la forma cómo se desenvolvían los hechos que además carecían de profundidad histórica y calor humano. Es que ese argumento se iba desde un Noriega soportando tratamientos para el acné hasta sus conferencias en Harvard, mientras presentaba confabulaciones nocturnas con Fidel Castro (Michael Sorich) y Oliver North (Edward Edwards) teniendo al lado chicas en bikini.


La concepción original del filme era el de una biografía imaginada sobre lo que hubieran sido los últimos años en el poder de este general, teniendo a las calles de Manila para recrear el ambiente de Panamá. Al promocionar esta película, su director explicó: "Los hechos tuvieron lugar y hubo personajes en situaciones similares".


Al final, Regency Enterprises y Showtime Networks vaticinaron que no tendría éxito en taquillas y acertaron. El producto era malo y difícil de digerir por el público que no entendió la intención conceptual al realizar una comedia negra sobre un "hombre fuerte" que dejó huellas para la historia conocida de Panamá y Latinoamérica.



Próximo asunto: el "desastre"David John Moore Cornwell o John Le Carré, alcanzó la fama internacional con sus novelas de espionaje enfocándose con el servicio secreto británico gracias a su estilo realista. La obra que lo catapultó fue "El espía que surgió del frío", pero fue con "El sastre de Panamá" cuando obtuvo el seguimiento de la masa panameña. En 1996, John le Carré presenta su libro "El sastre de Panamá" y años más tarde, junto con el director irlandés John Boorman, lo llevan al cine contando como protagonista a Pierce Brosnan, quien buscaba alguna forma de parodiar a James Bond, personaje que le estaba dando fama y renombre mundial, pero que también lo estereotipaba como actor, el efecto Bond, que le dicen al fenómeno.


"El sastre de Panamá" es un film de espionaje que combina la narración clásica de Le Carré con los procedimientos posmodernos de la parodia y la desconstrucción, dirigidos con cierta gracia por Boorman. En el relato, Andy Osnard (Pierce Brosnan) es un fracasado agente secreto inglés enviado a un destino poco conflictivo. Asignado a Panamá, conoce a Harry Pendel (Geoffrey Rush) un ciudadano inglés que huye de la justicia británica por un caso de estafa, que en Panamá trabaja como un sencillo sastre que viste a influyentes políticos, incluyendo al mismo General Noriega, entre otros hombres de poder.


Osnard necesita un sucio complot que jsutifique su salario y confía en Harry como su informante, a quien le compra secretos de estado, basándose en el hecho de que su esposa Luoisa (Jaime Lee Curtis) trabaja en la administración del Canal de Panamá. La información de Harry, falsa y llena de conjeturas sin aparente veracidad, se convierte en una fuente que llegaría a crear un conflicto bélico de grandes magnitudes.


Creando líneas paralelas entre "Nuestro hombre en la Habana", basada en la novela de Graham Greene de Carol Reed, "Casablanca" de Michael Curtiz y cualquier filme de la serie 007, Le Carré y Boorman crean una comedia negra que satiriza el género de espionaje y llevan a niveles de simulación y mentira, propioas de este tipo de cine. Ahora, hay ciertos engaños en el desarrollo de esta pieza cinematográfica.


Precisamente por pecar de comedia negra, pierde cualquier corriente de veracidad e impacto histórico sobre la trama misma, situación que incomodó formalmente al público panameño que aceptó que el equipo de filmación realizara este filme en tierras panameñas con la visita del elenco completo. El problema estuvo en que luego del estreno del filme, que tampoco levantó interés en las taquillas internacionales, la percepción del filme no fue favorable. La crítica generalizada estuvo de acuerdo en llamarla "El desastre de Panamá" por cómo mostraban al país a través del relato de Le Carré.


Críticos de cine en Panamá tuvieron una percepción más equilibrada, valorizando la obra como una interesante parodia del género de espías que le es bastante fiel a la obra de su autor. Mientras tanto, Pierce Brosnan se llevaba buenos recuerdos de Panamá.


"Qué gran trabajo es éste", comentaba un Brosnan, muy ocupado en sacar fotos de la compuerta de las esclusas de Miraflores. La filmación quedó resuelta con seis semanas de trabajo en Panamá y otras cuatro trabajando en interiores en los Estudios Ardmore en Irlanda, donde también se realizaron las labores de postproducción, pero su resultado, nada alentador para los panameños que deseaban que Panamá saliera mejor librado de ese "desastre".


La moda quánticaEste año, cuando se anunció formalmente la filmación Panamá de "Quantum of solace", el filme 22 de la serie de James Bond, hubo reacciones a favor y en contra. Al final nos convertimos en Haití y Bolivia, por exigencias del guión, pero hasta allí.



En fin, Panamá como fuente de buenas historias busca mejores espacios para que guionistas y directores puedan relatar con veracidad y rigor periodístico aquellos hechos que han sido noticia y que el mundo debe conocer a través de propuestas cinemtográficas de mayor calidad.

La flauta de su propia era


Rainer Tuñón Cantillo



Hubert Laws ha sido reconocido como uno de los pocos flautistas clásicos que han hecho el exitoso crossover hacia el jazz la música pop y su gama de géneros, interpretando siempre con maestría y aportando ricos matices de un movimiento musical a otro.

Nacido el 10 de noviembre del año 1939 en Houston, Texas, Laws es uno de los mejores flautistas de la era, comenzando su recorrido musical con el grupo "Jazz Crusaders", entre 1954 y 1960, pero manteniendo su entrega absoluta como músico clásico.

En su carrera, tocó con bandas como las de Mongo Santamaria, Benny Golson, Jim May, Clark Terry, así como también en la suya propia con Atlantic Records desde el año 1964 hasta 1966.
Sus hermanos y hermanas, Ronnie, Eloise, Johnnie, Blanche y Debra son reconocidos en la esfera musical como el clan Laws.

El trabajo que lo popularizó en jazz y música clásica fue lanzado por CTI a principios de los años setenta, y de sus últimas producciones se destacan un homenaje a Nat King Cole editado en 1998 y el disco "Moondance", del año 2004.

En sus inicios como músico, Hubert estudió piano y saxofón alto, pero a petición de la banda de música de la escuela, que requería a un flautista, el joven artista aprendió a tocar el instrumento.
Como solista, ha aparecido con Metropolitan Opera Orchestra y la Filarmónica de Nueva York conducida por Zubin Mehta, así como en las orquestas de Los Ángeles, Dallas, Chicago, Amsterdam, Japón y con el Stanford String Quartet. Comparte junto con los maestros Jean-Pierre Rampal y Mauricio Smith la titularidad de "genio de la flauta jazz".

Junto con Rampal, consiguió dos presentaciones de lleno completo en el Hollywood Bowl, consolidando su fama y prestigio en la música.

Laws ha tenido colaboraciones en proyectos junto con Quincy Jones, Bob James y el maestro Claude Bolling con quien colaboró en la música para la película basada en la comedia de Neil Simon "California Suite", así como trabajos con Earl Klugh y Pat Williams en el filme "How to Beat the High Cost of Living", "The Wiz", de Sidney Lumet y "El Color Púrpura", de Steven Spielberg.

La discografía de Hubert Laws abarca más de 20 álbumes producidos bajo los sellos Atlantic, CBS y CTI, incluyendo las obras "My Time Will Come" y "Storm Then The Calm" para el sello Music Masters.

La agenda de Hubert ha estado llena de aportes con artistas de renombre de la talla de Paul McCartney, Paul Simon, Aretha Franklin, Lena Horne, James Moody, Sergio Mendes, Bob James, Carly Simon, George Benson, Clark Terry y J.J. Johnson, con quienes ha demostrado su natural habilidad en la interpretación de verdaderas gemas para los géneros del R&B y el jazz.

En el 2007, el Readers Poll de la revista especializada Downbeat le confirió el galardón del Flautista del Año.

Hubert cree firmemente en que los músicos deberían aprender a interpretar en una variedad de idiomas musicales y su gran carrera musical así lo confirma.



(El artista estará en Panamá participando de la Sexta Edición del Panama Jazz Festival del 12 al 17 de enero de 2009)

El lienzo que navega en la historia


Rainer Tuñón Cantillo


La asociación entre Claus Ogerman y la historia de la música es inevitable en estos días. El artista que haya grabado con Ogerman, uno de los más grandes arreglistas de orquesta del último siglo, puede sentirse honrado de por vida, pues sabe que la obra trasciende y el sonido Ogerman impone un sello de genialidad aplaudido por quienes valoran la buena música, independientemente de su género o movimiento musical.
Quizás, el ejemplo más evidente de Ogerman lo propuso en los años sesenta al formar parte de la revolución del "bossa" a través de las extraordinarias colaboraciones con Tom Jobim, y años más tarde cuando colocó en el mapa mundial a George Benson con el clásico Breezin’, hacia 1976; sin embargo, transcurridos más de 40 años de carrera, al comprar un disco conducido y arreglado por el compositor alemán, el fanático de la música aprecia la devoción y la calidad de producción que lleva la rúbrica de un icono asociado a grandes nombres como Bill Evans, Stan Getz, Michael Brecker, Antonio Carlos Jobim, Cal Tjader, Kai Winding, Wes Montgomery, Diana Krall y este año… Danilo Pérez.
"Across the Crystal Sea" es el último disco del panameño, y desde su lanzamiento hace algunos meses, se ha ganado a pulso y pulmón el reconocimiento de la comunidad por conseguir en esta obra una definición muy acentuada de colores y formas precisas plasmadas sobre un lienzo propuesto por Ogerman y pincelado por Danilo con innegable maestría y determinación.
Es posible que algunos seguidores de la última etapa de Danilo - definida como la atrevida, ecléctica y soberana mixtura que comparte con Wayne Shorter, John Patitucci y Brian Blade - encuentren en "Across the Crystal Sea" una muestra kamikaze hacia un terreno blando, sin colores o tonalidades, desmarcado de su última aventura musical; sin embargo, el músico panameño toma una dirección arriesgada y al mismo tiempo acertada, cuyo resultado se ve reflejado en un estado de gracia que registra belleza clásica y solemne, siempre con el positivismo liberador del jazz y la gallardía de Claus Ogerman como fuerza motora.
Cada composición, arreglada para orquesta y trío de jazz, producida por Tommy LiPuma y grabada impecablemente por el maestro Al Schmitt, nos acerca a un sonido íntimo a través de la historia de sus creadores (Massenet, Distler, Sibelius, Manuel de Falla o Rachmaninov), en el cual el bajista Christian McBride, Luisito Quintero en la percusión y en esta etapa de Ogerman, quien desde su primer movimiento reconoce el liderazgo, compromiso y espíritu libre tanto de Pérez como del resto del equipo de esta producción.
El cenit inspirador para estos músicos se aprecia una vez el talento y habilidad de la maravillosa Cassandra Wilson, ingresa como complemento y sazón a la hora de interpretar los estándares que arreglaron para ella y que a viva voz se muestran poderosos y enriquecedores.
"Across the Crystal Sea" es un disco que forma parte de la historia, es el sincero reconocimiento de parte de una leyenda de la música hacia un panameño cuyo libro de vida lleva capítulos subrayados con amor, vitalidad, sabiduría, respeto, disciplina y entrega total a la música.

Goya, Milos y algunos fantasmas


Rainer Tuñón Cantillo

En los últimos treinta años, Milos Forman ha realizado ocho películas, de las cuales dos de ellas son clásicos indiscutibles en el cine mundial y las otras cinco, ejercicios supremos de técnica tanto narrativa como cinematográfica.
En este ejercicio, el director checo se unió al selecto grupo de bateadores de "Grand Slam" en la industria cuando dirigió a Jack Nicholson y Luoise Fletcher en la multipremiada "Atrapado sin salida", que le significó cinco Oscar (Mejor Película, mejor Director, Mejor Guión, Mejor Actor y Mejor Actriz).A partir de ese momento, cada proyecto de Milos Forman es esperado como una nueva obra de autor.
Así conocimos el musical "Hair", y el drama musical "Ragtime", el extraordinario acercamiento a la vida del magnate de la pornografía en "Larry Flint: el nombre del escándalo", "Valmont", "El hombre en la luna", sobre el comediante Andy Kayfman, y su más reciente estreno en ciudad de Panamá: "Los fantasmas de Goya", que, por cierto, hizo hace dos años.
El sello que distingue al autor es el enriquecimiento de las biografías de personajes que han sido clave en la historia de las sociedades en las que vivieron. Típico e irrepetible, el ejemplo cuando hizo un fenomenal tributo a Mozart en Amadeus.
Ahora, su nuevo proyecto lo llevó hacia Boadilla del Monte para mostrarnos el Palacio del Intante don Luis de Boadilla e invitarnos a conocer a Inés (bella Natalie Portman), musa de Francisco de Goya (Stellan Skarsgård), cuando es acusada de herejía por la Inquisición.Como toda obra de Forman, su desarrollo y ejecución es impecable, tanto como sus decorados, detalles técnicos y ambientación.
Salvo por el protagónico, la participación de Randy Quaid o la forma cómo nos lleva al descenlace del relato, esta obra de Forman pasará a convertirse en un gran ejercicio de dirección, más no una de las inolvidables del director checo.
Posiblemente, la mayor inquietud es el desgaste que ha sufrido Goya en los últimos años, pues el cine español ha desarrollado algunos proyectos con mayor énfasis en la figura del histórico pintor, destacándose "Goya en Burdeos", de Carlos Saura y "La maja desnuda", de Bigas Luna, aunque este trabajo de Milos tiene la tinta indisctubible.

007, una porción de consuelo

Rainer Tuñón Cantillo

En en el 2006, apenas la función de "Casino Royale" terminaba, el público salía alegre de las salas de cine, preguntándose: - ¿y es que habrá algo mejor para serie de 007?

Pues sí y no. Casino Royale fue la primera novela de Ian Fleming y su flamante propuesta fílmica, estrenada hace dos años, mostraba a un 007 novato en la experiencia al servicio de "Su Majestad", poco refinado en el arte de matar, algo torpe en su retórica y temerario al cien por ciento (como debe ser); es decir, alguien que disparaba primero y preguntaba muy poco después, pero ante todo, un ser humano con la capacidad de amar y sufrir por la traición.
Adicional a esos detalles, la nueva versión (recordemos a David Niven en la olvidable comedia "Casino Royale") planteaba algunos trazos argumentales que dieron serias razones a M (Judy Dench) para desconfiar, tanto en él como en su juicio profesional.
Si bien el James Bond del nuevo siglo ha superado la prueba de sus antecesores, reinventando su propia imagen y existencia, se esperaba un efecto mayor y espectacular en su siguiente aparición. La respuesta ha sido: "Quantum of solace", una continuación directa del anterior filme y que sugiere un título más filosófico que cercano a la simple realidad del universo de Fleming.
Aunque "Quantum of solace" solamente toma su nombre de una historia corta de la serie de "Sólo para tus ojos", el proyecto obtiene resultados muy mixtos tanto en calidad, narrativa, cultura "bondiana" y recursos cinematográficos del mejor cine de acción.
Ahora bien, para nuestros efectos, la película convierte las instalaciones del Instituto Nacional de Cultura de Panamá en un hotel "chic" boliviano, nos permite ver la última fiesta organizada en el mítico Club de Clases y Tropas nos hace creer que Colón es Haití; nos obliga a buscar en el sitio de la Internet Movie Database los nombres de Rodrigo Farrugia, Diego Fernández de Córdoba, Edwin Cedeño o Luis Gotti (muy cerca de Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón, quienes prestaron sus voces), y apreciar la mirada de Rossana Uribe, mientras tratábamos de ubicar a más panameños que trabajaron en la producción, pero aún celebrando nuestro logro como destino en producción cinematográfica, nos queda la insatisfacción como fanático de la serie ante la falta de coherencia por culpa de algunos baches que el guión no llenó para enriquecer las proezas de esta "porción de consuelo" (interpretación del título en inglés de esta película), mostrándonos la falta de una auténtica experiencia Bond.
Puntos favorables a destacar: el aporte de Daniel Craig con el traje de 007, vestido para la ocasión y responsable del peso del filme. Asimismo, la presentación de QUANTUM como organización que actualiza las andanzas de SPECTRE o SMERSH, las conocidas entidades archienemigas de Bond, aunque se quede corta en una base histórica que le dé más tonalidad al relato y con algunas secuencias de acción que en algunas ocasiones llegan a confundir y hasta marear, que compensan cualquier falla en la dirección de Marc Forster, más respetado por sus filmes "Stay", "Monster’s ball" y "Finding Neverland", o de sus guionistas (lamentable que el equipo de Paul Haggis, Robert Wade y Neil Purvis no hayan mezclado mejor sus buenos ingredientes).
Puntos que juegan en contra: desaprovechar la presencia de un actor tan importante como Mathieu Amalric ("La mariposa y la escafandra") para crear a un villano de mayor calibre, la experiencia de Giancarlo Gianninni o Judy Dench, y de seguro la contratación de una chica Bond mejor que la ucraniana Olga Kurylenko (si vieron "Hitman"… ni modo); la canción que presentaron Jack White y Alicia Keys (una de las peores de la serie) y definitivamente, aquella desfasada sub historia sobre una nación suramericana a quien le orquestan cambios de mando y negociaciones lucrativas para beneficio de los villanos.
Por supuesto que hay otros elementos que suman en la reacción negativa, sin embargo la experiencia como fanático de la serie nos hace superar esta aventura y esperar que la siguiente sea tan buena o mejor que las anteriores.
"Quantum of solace" no tiene la maña y teoría de los clásicos: "De Rusia con amor", "Goldfinger", "Operación Trueno", "La espía que me amó" o la mismísima "Casino Royale", pero no hay que perder la fe. Lo bueno es que este nuevo capítulo de la saga del agente con licencia para matar encuentra a su público cuando la acción reclama lo suyo.
Al final, se trata de James Bond, un mito multidimensional que propone siempre su estudio como fenómeno cultural de categoría mundial que hasta el propio Umberto Eco le ha dedicado páginas enteras para justificar su permanencia en la sociedad.

El Monstruo Leñador, asesino de sicópatas

Rainer Tuñón C. La navegación sin rumbo fijo entre títulos del catálogo de Netflix nos lleva a encontrarnos con inusitadas curiosidades. Apa...