viernes, 10 de mayo de 2013

Las películas más perturbadoras



Rainer Tuñón C.

Cuando ver una película se convierte en un experimento que va más allá de lo inquietante, que altera el orden y provoca absoluta intranquilidad, podemos catalogarlo de inmediato como una experiencia enfermiza y perturbadora.

En Youtube circula la versión completa de "Una película Serbia", un producto de suspenso disfrazado de cine real que te lleva más allá de los peores titulares de periodismo de crónica roja de los países cuya espiral de violencia se mantiene siempre arriba, llevando a la reflexión sobre cuáles son las películas más perturbadoras que he visto hasta la fecha.

Es cierto, en el cine se han realizado productos infames, crueles y grotescos que llevan al público hasta la cúspide de lo insoportable. La mayoría de estos títulos hemos tenido acceso a ellos a través del vídeo o por Internet, pues su difusión en cine ha tenido una cuota importante de  autocensura de los distribuidores o censura misma de las asociaciones que existen para clasificar filmes en el mundo.

Puede que en Europa y Asia se estén produciendo los títulos más repugnantes, y que de alguna manera, ofrecen una calidad técnica y argumental que no las convierten en basura para botar de inmediato.

Si bien es cierto, se reconoce su existencia y se cuestiona, cada producto realizado es de interés para una masa crítica que analiza y da seguimientos a los factores que hacen que los guionistas y directores produzcan proyectos de esta naturaleza.

En el caso de "Una película Serbia", su director Srđan Spasojević explica que la cinta tiene como propósito "relatar una historia con matices mundiales, ya que Serbia es un mero reflejo de las tendencias generales del Nuevo Mundo de hoy en día; cómo trata de imitarlo y falla estrepitosamente".

Y, ¿de qué va? Milos, el protagonista, es una estrella retirada del cine para adultos que trata de llevar una vida en familia, alejado del ambiente sexual que lo hizo famoso. Por los problemas financieros que supone tener por este nuevo estilo de vivir, recibe una oferta de trabajo para regresa a hacer una película "artística", pero cuando intenta renunciar, es demasiado tarde. Drogado con testosterona de caballo, ha sido obligado a realizar los más inimaginables y aberrantes actos sexuales jamás realizados por él en su vida y como consecuencia se convierte en un blanco que sólo muerto podrá alejarse de este remolino de anormalidades.

De la misma manera en que cuestiona situaciones sociales de este país europeo, el realizador no tiene reparos en mostrar de manera tajante qué es lo que se está haciendo en materia de cine "snuff", agregando necrofilia, incesto, violación, pederastia, muerte y las escenas más fuertes posibles para que el espectador vean en el filme hacia dónde nos está llevando esta sociedad.

Una Película Serbia

Ahora, una sucesora de "A serbian film" ha sido "The Bunny Game", de Adam Rehmeier, que nos lleva al sótano de la condición humana a partir de las penurias que pasa una prostituta drogadicta que es secuestrada por un sádico camionero que la somete consecuentemente hacia la más profunda vejación emocional, física y sexual.
The Bunny Game

Este viaje de interminable tortura nos lleva a un ejercicio de soporte psicológico sobre los límites de la violencia, que pone de manifiesto la conducta criminal, en esta ocasión narrada desde un blanco y negro más perturbador, con un manejo impecable de la fotografía.

El filme dura 76 minutos, tiempo suficiente para que en la mente del público haya rechazo a las imágenes presentadas. Definitivamente no es un filme fácil, pero es la idea que quiso transmitir su director.

El ciempiés humano II

Otro filme polémico hito en esta categoría es definitivamente la saga de Tom Six, "El ciempiés humano", cuya tercera parte se está produciendo para ser estrenada el próximo año.

En la primera parte, un demencial experto en el campo de la separación de siameses, evoluciona y une a tres personas a través de una perversa conexión que involucra una cirugía para formar un único tracto digestivo en la unión de cuerpos.

En una segunda versión, un fanático del experimento, de mediana edad, que sufre de asma y sobrepeso busca recrear, sin formación médica alguna, la experiencia del ciempiés humano, con la intención de unir a una docena de humanos para hacer lo que se conoce como una "secuencia completa".

En el terreno del cine más comercial existen obras con algunos guiños de ese cine que ha provocado cierta repulsión tales como “La Pasión” de Mel Gibson (por el tratamiento ultraviolento sobre la muerte de Jesús); “Anticristo”, de Lars Von Trier, catalogado como cine de extremos y sin ataduras creativas o “Réquiem por un sueño” de Darren Aronofsky, una obra maestra dentro de los límites de lo “aceptable”.

Mártires

Asimismo, se mencionan obras del calibre de “Mártires” (Pascal Laugier), “Nekromantik” (dirigida por Jörg Buttgereit), “Baise moi” (de Virginie Despentes y Coralie) e “Irreversible” (Gaspar Noe), y de paso nos han hecho recordar con cierto respeto a los clásicos por excelencia de este cine repulsivo, entre ellos: “Holocausto Caníbal”, “Guinea Pig II” (Hideshi Hino) o “Calígula”, de Tinto Brass.

Claro, también se destacan aquellas películas controversiales que significaron elogios y prohibiciones, de las cuales se mencionan a la última película de Pier Paolo Pasolini: “Saló o los 120 días de Sodoma, “El Exorcista”, de William Friedkin y “La naranja mecánica”, de Stanley Kubrick, prohibida por algunos años en algunos países del mundo.

Sin embargo, se ha producido otros títulos que despiertan antipatías entre un grupo de cinéfilos, entre los cuales se destacan: "La audición", "Itchy the Killer" y "Visitante Q", de Takashi Miike; "En la jaula de cristal", de  Agustí Villaronga; "Aftermath", de Nacho Cerda; la versión de 1972 de "La última casa de la izquierda", dirigida por Wes Craven; "I spit on your grave", de Meir Zarchi; "Adentro", de Julien Maury y Alexandre Bustillo, asi como también "August Underground", de Fred Vogel; "Begotten", de E. Elias Merhige; "Men Behind The Sun", de Tun Fei Mou; las dos versiones de "Funny Games", de Michael Haneke.


El Monstruo Leñador, asesino de sicópatas

Rainer Tuñón C. La navegación sin rumbo fijo entre títulos del catálogo de Netflix nos lleva a encontrarnos con inusitadas curiosidades. Apa...