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martes, 26 de febrero de 2013
Ovaciones, ganadores y empates en el Oscar
Rainer Tuñón C.
Este año hubo de todo en la premiación de los Oscar.
Jóvenes y talentosos ganadores, históricos galardones, tributos musicales de contadas ovaciones, empates técnicos, majestuosas caídas, justas reivindicaciones, el aroma frívolo y político alrededor de la alfombra roja y un presentador que acompañó en lo bueno, lo malo y lo muy vergonzoso, para lograr sumar a una generación que, acostumbrada a las teleseries animadas y el humor negro e irreverente, se vio identificada en la cátedra del joven comediante.
Al final, en la mente del cinéfilo de siempre, quedó la satisfacción de ver que sus películas favoritas recibieron sus respectivas estatuillas (excepto la animada “Ralph el demoledor”) en una ceremonia que repartió hacia todas las direcciones estos premios.
Haciendo un repaso de la gala, las jóvenes actrices Jennifer Lawrence ("El lado bueno de las cosas") y Anne Hathaway (“Los miserables”) recibieron el Oscar este año luego de ser nominadas previamente por sus papeles en “Winter’s Bone” (2010) y “La boda de Raquel” (2009), respectivamente, abriendo el camino para que una nueva generación de intérpretes consiga que escritores y directores apuesten por el talento de estas mujeres que consiguen cautivar audiencias a través de su trabajo tanto en el cine independiente como en las películas de grandes presupuestos. Lawrence, por ejemplo, viene de participar en producciones como “X-Men: Primera clase” y “Los juegos del hambre”, mientras que Hathaway lució su uniforme de Gatúbela para el filme “El Caballero de la Noche asciende”.
Por su parte, no era sorpresa que Daniel Day-Lewis se alzara con el triunfo por su rol de Abraham Lincoln en el filme de Steven Spielberg, "Lincoln". De hecho, Day-Lewis es el único actor que ha conquistado tres veces el premio al Mejor Actor del Año, logro que también Jack Nicholson alcanzó, pero con un Oscar de Mejor Actor de Reparto (“La fuerza del cariño”) y dos como actor principal (“Atrapado sin salida” y “Mejor, imposible”), al igual que Walter Brennan, entre 1936 y 1940 como actor secundario, Meryl Sreep (Kramer vs. Kramer, La decisión de Sophie y La dama de hierro) e Ingrid Bergman (“Luz que agoniza”, “Anastacia” y “Crimen en el expreso de Oriente”). No obstante, la única actriz que lo ha conseguido cuatro veces es Katherine Hepburn.
Aunque muchos esperaban que Tommy Lee Jones ganara su segundo Oscar (en una categoría en donde verdaderos pesos pesados competían), la oportunidad se dio para el respetado actor Christoph Waltz (“Bastardos sin gloria”), que por segunda ocasión gana una estatuilla con un filme de Quentin Tarantino, quien además se llevó el premio al Mejor Guión Original por “Django sin cadenas”, en lo que se denominaría como el justo gran el mérito a lo políticamente incorrecto "muy cool", que evidencia que la honestidad y la creatividad rinden frutos positivos cuando se trata de Tarantino, luego de 18 años de ganar en el mismo rubro por su obra maestra "Pulp Fiction".
“Argo” fue sin duda el mejor filme del año y el Oscar de Ben Affleck, Grant Henslov y George Clooney lo confirman tras su anuncio desde la Casa Blanca, con la presencia de su Primera Dama, Michelle Obama y la asistencia de Jack Nicholson desde el Dolby Theater en Hollywood.
Esta pequeña joya se hizo merecedora al Oscar como mejor guión adaptado, así como a la mejor edición, y será recordada por haber sido obviada en la categoría de Mejor Dirección, cuyo premio fue a dar a manos del taiwanés Ang Lee, quien hizo maravillas en la versión fílmica de un libro que muchos productores de cine decían que era imposible llevarlo al cine: “La vida de Pi”, del canadiense Yann Martel.
Lee tuvo la ejemplar tarea de guiar a más de tres mil personas para realizar una de las más bellas adaptaciones literarias llevadas al cine con gusto y espectacularidad visual y narrativa.
En cuanto a la canción del año, por primera vez una película del agente 007 triunfa en esta categoría a pesar de tener temas históricos como (“Goldfinger”, “Nobody does it better”, “Sólo para tus ojos”, “Live and Let die” o “Goldeneye”). En esta ocasión, y luego de que la cantante Adele pusiera letra al filme “Skyfall” de Sam Mendes, considerado como uno de los mejores en la filmografía Bond, la estatuilla fue a dar a las manos de la británica y de su co-autor Paul Epworth, celebrando los 50 años de vida de esta saga en la gran pantalla.
Este año también ocurrió el sexto empate conocido en los premios Oscar. En esta ocasión se dio en la categoría de edición de sonido, triunfando “Skyfall” y “La hora más oscura”. La última vez que se registró un empate fue en 1994 cuando ganador dos cortometrajes de ficción.
En cuanto a las ovaciones, definitivamente las ganadoras del Oscar Barbra Streisend (“Funny Girl”), Jennifer Hudson (“Dreamgirls”) y el elenco de “Los Miserables” alcanzaron los puntos más altos; mientras que el vestido de Hathaway y la caída de Lawrence antes de recibir el Oscar fueron comentadas, pero no criticadas como los chistes sin gusto del presentador Seth Macfarland (creador del peluche “Ted”) y los pequeños errores durante la transmisión que nuevamente se hizo larga y como siempre, algo tediosa.
Luego de los premios de la Academia, queda en el ambiente las ganas de ver en la salas de cine alguna de estas películas, que por cierto, un número considerable ya pasó por las carteleras locales.
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