Rainer Tuñón C.
Cantante, compositor y productor musical. Arcadio Molinar
nació el 9 de noviembre de 1950 en la provincia de Colón. Es hijo de Margarito
Molinar, granjero y agricultor de ascendencia colombiana, llegó a la ciudad de
Colón por los barcos que arribaban a Panamá. Vivió y creció en el poblado
colonense de Santa Isabel. Su madre, doña Marciana Amaya de Molinar, fue ama de
casa, pilar en la familia Molinar.
Arcadio hizo sus estudios primarios en la escuela República
Oriental del Uruguay en Barrio Norte, Colón y su bachillerato en el
colegio Abel Bravo de la Costa Atlántica.
A sus 15 años, entonaba melodías y ayudaba a su hermano,
Mario Molinar, que se abría camino con una agrupación musical denominada Suit
Genery. A su corta edad, Arcadio apoyaba cargando instrumentos y siendo testigo
de la incipiente escena musical en Colón.
Con baldes de aluminio, tambores hechos con las cestas de depósito
de pintura, la voz de Arcadio se mezclaba con los sonidos del calipso, la
balada y los ritmos tropicales y desde sus años en el colegio cantaba, y así, los
educadores le ayudaban en lo que podían para que él cada vez más alcanzara su
sueño de ser artista. El camino no fue fácil; sin embargo, Arcadio se convirtió
en una voz muy respetada en esa generación.
Con mucho esfuerzo, Arcadio Molinar logró participar en el
grupo, ayudando a su hermano, a Gustavo Garibaldi y Tomás Garibaldi.
Recuerda el cantante que la vida en Colón, en esos días,
transcurría con mucha tranquilidad. De ambiente sano, Colón, incluso para los
costeños, era un sitio en donde la gente se encontraba disfrutando de las
actividades culturales de la época.
La familia de Arcadio Molinar es numerosa, aunque dispersa por
toda la provincia. Se trata de un núcleo de gente educada, luchadora,
trabajadora y responsable, ejemplo a seguir por generaciones de entusiastas
colonenses. Arcadio veía en la música una posibilidad de seguir adelante,
aunque por la naturaleza de esta profesión, en esos años no se le veía al
músico con la seriedad del caso.
Molinar contaba con una especial tonalidad y fortaleza en
la voz, así como un adecuado manejo de la respiración y texturas en las formas
melódicas al interpretar canciones. Sus
conocidos y familiares comentaban que siempre estaba creando canciones para las
mujeres, entendiendo sus gustos, fortalezas, actitudes y formas de expresión.
A finales de los sesenta, Arcadio Molinar llegó a la ciudad
de Panamá e hizo sus primeras presentaciones para ser introducido entre los
cantantes panameños en el circuito de la música popular de la era. Grabó sus
primeras canciones bajo el sello panameño Sally Ruth, cuando formaba parte de Suit
Genery.
En aquellos días se inmortalizó el tema que lo ha hecho
famoso de por vida: Elisa, escrita en 1967 y producida años más tarde en
formato de vinilo.
En la edición del diario Crítica Libre se describe que: “El
clásico Elisa fue una composición del profesor Fernando "Nando" Huc
Barría. El amor inspiró a este prolífico compositor colonense. Casi saliendo de
la adolescencia se enamoró y preparó las letras en honor a una bella chica:
Elisa Beltrán, que luego se convirtió en su esposa”.
El diario panameño agrega que: La producción de los “Suit
Genery” fue grabada por el sello Sally Ruth de los hermanos Heres y la versión
con "Los Mozambiques" fue bajo el sello Tamayo y tuvo como arreglista
a Toby Muñoz y a Balito Chang como su ingeniero de sonido”.
Arcadio también formó parte del grupo Strangel, de Colón,
dirigidos por Luis “Lucho” Salazar y luego, de la mano de su amigo Oscar “Chin”
De León y Humberto Góndola, almas creativas detrás de la afamada agrupación Los
Mozambiques, se estaba formalizando la corriente musical que se tomaría por
completo las listas de popularidad en las radioemisoras y fiestas en todo el
país.
Otros conocedores de la música en Panamá, se dieron cuenta
de la voz y tonalidad de Arcadio Molinar. Mencionan, por ejemplo, el caso de Joe
Clarke, un asiduo seguidor de la música desde Colón, así como Ramón McLaren o
Lorenzo Campbell, que se reunían en sitios culturales como el salón Rancho Grande,
de Río Abajo para unificar criterios en lo que conocería como la Música de Combos
Nacionales, que inició como movimiento en la provincia colonense y luego en
Panamá desde Río Abajo y Pueblo Nuevo, hasta llegar a Puerto Armuelles, Chiriquí
y Bocas del Toro.
Los Mozambiques lograron posicionarse como un colectivo
emergente. Su participación en la alineación se dio hasta el año 1976, cuando
el movimiento musical estaba decayendo.
En ese contexto histórico, la influencia del maestro
Rodrigo Escobar Tamayo fue fundamental para cimentar la carrera musical de
Molinar.
Cuando Rodrigo Escobar Tamayo, genio detrás del sello
Tamayo Récords, llegó al escenario musical, la relación personal y profesional fue
instantánea. El señor Escobar Tamayo siempre lo consintió y se sentía seguro
del talento del intérprete.
La música de los Combos Nacionales se tocaba en actividades
bailables escolares denominadas saraos, y junto a Los Mozambiques, participaban
otros grandes exponentes del ritmo como el Combo impacto, Los Exciters y los Fabulosos
Festival.
Así, la meca creativa en la música de los Combos Nacionales
tuvo una historia iniciada desde los barrios de Pueblo Nuevo y Río Abajo en la
ciudad de Panamá desde los afamados “Night a Fun”. Arcadio Molinar era un
nombre conocido, con fama y mucho trabajo, aunque personalmente nunca llegó a
pensar que su música trascendería y sería conocida fuera del país.
Señala el autor Roberto Gyemant, en su blog djnunradio.net,
que: “Los Mozambiques de Oscar de León continuaron teniendo éxito a finales de
los 70 y principios de los 80 con los cantantes Beny Romero y Arcadio Molinar
donde puso de moda El potpurrí de Los Mozambiques, de siete canciones, que
iniciaba con el recordado tema Elisa.
En paralelo, Arcadio Molinar tuvo trabajos fuera del ámbito
musical. Para las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos acantonadas en Panamá, fue
conductor de equipo rodante repartiendo comida a los lugares en donde estaban
los soldados estadounidenses. En esos días, cantaba por todas partes y los
estadounidenses le tenían mucho cariño, comentaban amigos y conocidos.
Luego de terminar con esa gestión, en el año 2011 inició
labores en la terminal portuaria de Manzanillo, manejando equipo pesado. Incluso
en su etapa como trabajador, Arcadio siempre se mantuvo cantando en cualquier
escenario donde se le invitara.
Arcadio Molinar cantó en importantes bodas, fiestas,
conciertos, homenajes, reuniones sociales, cuando requerían de su voz en
calidad de solista o armando combos y/o agrupaciones a nivel nacional.
El artista es fanático del género baladas y desde que se
inició como cantante, compone y canta la música costeña colonense, una
tonalidad de ritmos interpretados con guitarras, que se hace sentir como una
expresión de la música de la costa norteña como la vida misma desde de nuestras
raíces, donde sus cantantes narran el diario vivir, la dureza de la vida, temas
de sus amores y el sentimiento humano, y en algunos casos, adornan las melodías
con trompetas, flautas y sonidos de percusión. Estas canciones se escuchan internamente
en poblados como Santa Isabel, Cuango, Nombre de Dios, Palenque, Viento Frío o
María Chiquita.
Como todo gran artista, encontró en Xiomara “Xiomi”
Montero, su compañera de vida y de labores gerenciales y administrativas en la
música, con quien comparte sus días. Arcadio tiene cuatro hijos, nietos y
bisnietos.
En el año 2019, el Gobierno de Panamá, a través del
Ministerio de Cultura, le otorgó un reconocimiento por sus valiosos aportes a
la cultura panameña en el marco de una gala ofrecida por el presidente de la República, Laurentino Cortizo Cohen, a los periodistas de Panamá.
Asimismo, ese mismo año, celebrando sus 50 años de
trayectoria musical, la Asamblea de Diputados, en el marco del Día del Autor y
Compositor Panameño, tuvo el privilegio de compartir y homenajearlo
reconociendo su estatus como uno de los cantantes de Combos Nacionales más
famosos de todos los tiempos por su trayectoria y talento.
Recientemente, el 16 de septiembre de 2023, ante un lleno
completo en el salón Las Islas del Centro de Convenciones ATLAPA, en la ciudad
de Panamá, miles de panameños corearon junto con Arcadio Molinar y un combinado
de estrellas panameñas titulado “Combos Nacionales All Stars”, los éxitos que
pusieron a bailar a las generaciones de panameños en los años sesenta y
setenta.
En la actualidad, Arcadio Molinar se mantiene activo en el ámbito musical y ayuda a los artistas para continuar con el legado musical que enamoró a un país. Arcadio Molinar ha estado en escenarios nacionales e internacionales desde hace más de cincuenta años. Siempre ha luchado por mantener viva la llama de los Combos Nacionales.