miércoles, 5 de septiembre de 2012

Los indestructibles 2: Más pólvora y nostalgia ochentera


Rainer Tuñón C.

La idea de redimir a las figuritas de acción prácticamente abandonadas en el imaginario colectivo del espectador, porque sencillamente pasaron de moda, pasó al siguiente nivel con un resultado positivo e inusitado.

En la película Rocky Balboa, Sylvester Stallone fraseó un popular verso de una canción de Lenny Kravitz: “... Esto no se acaba hasta cuando se acaba” para mostrarle a las masas que es posible hacer buen cine de acción con estrellas que hace más de 20 años eran los favoritos. Así, eligió la mejor fórmula, reclutando a estrellas del pasado para juntarlas con actores que en la actualidad están haciendo carrera en un género que sólo levanta taquilla cuando lo combinan con otro y confían en un guión coherente que gane simpatías.

Ello nos lleva a su nueva franquicia denominada Los Indestructibles, cuya segunda parte supera con creces al primer episodio y deja al cinéfilo nostálgico con ganas de una tercera entrega para saber a cuál estrella olvidada sacarán del baúl (se pelean entre Mr. T, Rutger Hauer, Bud Spencer, Sho Kosugi, Bolo Yeung, Oliver Grunner o el mismísimo Steven Seagal).

En esta segunda parte se integra Chuck Norris, quien se ha hacho mucho más famoso en el mundo gracias a una serie de “hechos” que le han creado en la web para tributarlo con cierta hilaridad y que el mismo actor ha reconocido como dignos ejemplos para evidenciar lo importante que ha sido su carrera como actor. Sólo por mencionar algunos – entre más de 500 - , compartimos que:
Chuck Norris puede asesinarte con una pistola... de agua.
Chuck Norris puede matar a la muerte.
Chuck Norris puede jugar la piedra, papel o tijeras con sus pies.
Chuck Norris creó la antimateria porque se cansó de golpear la materia.
Chuck Norris pintó el retrato de Dorian Gray.

Una vez una cobra mordió a Chuck Norris en una  . Después de cinco días de agónico dolor, la cobra murió.  (Referencia: http://www.frikipedia.es/friki/Hechos_sobre_Chuck_Norris)

Este último hecho es colocado en un diálogo del mismo Norris en modo de parodia para mostrarnos lo que Stallone es capaz de hacer para darle el toque justo y el espacio adecuado a cada actor que invita a formar parte de este selecto equipo.

Participan Randy Coture (campeón UCG que partició en la teleserie The Unit), Terry Crews (muy cómico por sus aportes al sitcom Everybody hates Chris y ¿Dónde están las rubias?), Liam Hemsworth (Los juegos del hambre), Jet Li (La Bestia, Héroe, Arma mortal 4), la talentosa Nan Yu (Tuya's Marriage) y Jason Statham (El Mecánico), para pasarle factura a gente como Bruce Willis y a Arnold Swcharzenegger, quien regresa a la cancha luego de años haciendo cargos públicos como político elegido en California.

Eso sí, la participación de Dolph Lundgren (Rocky IV y Soldado Universal) como Gunnar, el científico loco, es de antología, capaz de aportarle un lado jocoso en momentos marcados como de alta tensión en el filme.

De los villanos, ni hablar, son el plato fuerte. Jean Claude Van Damme ofrece una caracterización superior al resto del elenco metiéndose en el papel del malo malísimo que se convierte en el objeto de la venganza del protagonista interpretado por Stallone. A Van Damme lo acompaña el actor inglés Scott Adkins, quien ha trabajado con él en Assesination Games, The Shepperd y la nueva entrega de Soldado Universal, así como con Jet Li para el filme La Bestia.

De Los Indestructibles 2 no se espera una historia coherente o un filme de elevado gusto estético. Lo verdaderamente loable en la cinta es la capacidad de reírse de las viejas glorias, sin que la parodia se sienta como los chistes de mal gusto en aquellas comedias que tanto se vieron hace algunos años, y al mismo tiempo, ofrecer acción  de la que no requiera mayor ejercicio intelectual, rodeada de balas, explosiones y abundante sangre digitalizada.

El regreso de los veteranos ha sido recibido con bombos y platillos por las generaciones de adultos entre sus treinta y cuarenta años que se morían por verlos juntos a todos (qué pena por Charles Bronson, Lee Marvin, Lee Van Cleef y Steve McQueen, quienes ya fallecieron) y se espera que haya todavía batallar para verlos más a menudo en la pantalla grande para Los Indestructibles 3.

martes, 4 de septiembre de 2012

Cristiada: Religiosa rebelión mexicana


Rainer Tuñón C.

Cristiada, la producción más cara en la historia del cine mexicano, vista por por más de un millón de espectadores en su país natal, llega a Panamá.
El filme revela datos históricos poco conocidos sobre la Guerra Cristera, que forma parte de la historia de México entre 1926 y 1929, pues supuso un conflicto bélico entre el gobierno y una milicia conformada por laicos, religiosos católicos y presbíteros, se ha convertido en un interesante fenómeno épico que representa a la nación azteca en el mundo.
La película, hablada en idioma inglés, y dirigida por Dean Wright, el supervisor de efectos especiales de la trilogía de El Señor de los Anillos, cuenta con un elenco multinacional encabezado por los nominados al Oscar, Andy García, Peter O'Toole y Catalina Sandino, así como los destacados actores Eva Longoria y el panameño Rubén Blades.
Asimismo, se incorporaron al proyecto, los actores Nestor Carbonell, Bruce Greenwood, Bruce MgGill, Eduardo Verástegui, Génesis Rodríguez, Karyme Lozano, Tenoch Huertas, Santiago Cabrera y Luis Rosales.
Los críticos internacionales de cine han coincidido en catalogar a esta producción como un interesante registro histórico que ha tenido incluso un interesante desempeño en la taquilla de los Estados Unidos colocándose entre las diez cintas más taquilleras en la semana de estreno, cuya reina definitiva fue la versión de Blanca Nieves y el Cazador.
De igual manera destacan el hecho de que se trata de un desconocido pasaje de la historia de México, por lo que resulta edificante contar estas historias a través del formato de una súper producción tan majestuosa como la reciente experiencia de Arráncame la vida, de Roberto Sneider, basada en la novela de Ángeles Mastreta.
Sin embargo, también recalcan el hecho de que le faltó aportarle mayor profundidad y ritmo narrativo a los eventos que suceden a lo largo del filme.
A la fecha, Cristiada o For Greater Glory, conocida por su título en inglés, ha recaudado sólo en territorio norteamericano cerca de 6 millones de dólares, acercándose al presupuesto de producción de este drama bélico, que ronda por los 8.5 millones de dólares.
Asimismo, la cinta permite al cantautor panameño Rubén Blades, tener un rango más profundo en su ejercicio como actor, dado a que fue contratado para encarnar al presidente Plutarco Calles.
En una entrevista con el diario mexicano La jornada, a propósito del estreno de Cristiada, Blades comentó que su interpretación como el presidente mexicano Plutarco Elías Calles fue un reto, por lo interesante de su interpretación del conflictivo e histórico presidente mexicano, por lo que en cierta forma logró hacer sugerencias al personaje para que se entendiera su complejidad.
Según comentó al diario, -decían, por ejemplo que Calles era anticlerical y odiaba a la Iglesia, y eso no era real porque sus hijas fueron a escuela de monjas.
A pesar de que su participación en el filme se reduce a 18 minutos, la experiencia le consiguió un agradable intercambio con su amigo y actor Andy García, con quien no había trabajado hasta la fecha.
Para la comunidad de actores latinos en Hollywood, Cristiada es una apuesta segura a un cine que narra la historia de lugares de nuestro continente y se nutre del talento de los mejores exponentes del séptimo arte en el mundo, que van desde su equipo técnico hasta el reparto de lujo con estrellas consagradas tanto en Hollywood como en cada país de Latinoamérica de los cuales han sido convocados.http://www.youtube.com/watch?v=GS6zxHusgz0

sábado, 1 de septiembre de 2012

Borracheras y clásicos para toda la vida


Rainer Tuñón C.

Revisando en el vídeo club comedias para pasar la tarde de arranque sabatino desfilaron algunos ejemplos muy representativos para retratar algo de dipsomanía y pasión a través de la infalible comedia.
"Aquellos viejos tiempos", "Los rompebodas", ¿Y… dónde está el piloto?, "La fiesta inolvidable", "Animal House", ¿Qué pasó ayer?, partes I y II, entre muchos otros, son considerados como clásicos de la risa y la borrachera; sin embargo, cuando debemos darle un tratamiento solemne a la incisiva ingesta de alcohol, mejor revisemos algunos casos históricos en el cine, entre ellos:
Arturo, el millonario seductor, con el protagónico inolvidable de Dudley Moore -no la ridícula versión con Russel Brand- en el cual, el ebrio ricachón comparte un idilio con Liza Minelli mientras el show se lo roba Sir John Gielgud, quien obtuvo el Oscar al Mejor Actor de reparto.


Claro, existen otros filmes muy dignos de mención tales como: El Veredicto, de Sidney Lumet, en el cual Paul Newman interpreta a un abogado colgado de la botella, quien se activa en el caso de su carrera como hombre de ley; Bad Santa, con un alcoholizado Billy Bob Thorton que utiliza su disfraz para robar en centros comerciales; El maestro borrachón, el eterno rol de Jackie Chan que luego replicaría con JetLi en El reino prohibido; Cat Ballou, con un espectacular Lee Marvin en el rol que le valió el Oscar a Mejor Actor; Nick Nolte en Warrior, como el padre en recuperación que vuelve a caer presa de sus propios demonios cuando la discusión con uno de sus hijos lo empuja de vuelta a la bebida y Factotum, con Matt Dillon recreando las crónicas del poeta Charles Bukowski.

Si de clásicos se tratara, en definitiva Harvey con James Stewart (aunque no se le define si es propenso a la bebida o definitivamente con un estado mental inestable gracias a su relación con el conejo invisible), la poderosa Betty Davis en Whatever Happened to Baby Jane y definitivamente Richard Burton y Elizabeth Taylor en ¿Quién le teme a Virgina Woolf?

Eso sí, mis clásicas de borrachos por excelencia son:

Adiós a Las Vegas, con el carrito de súper llevado por un Nicolas Cage metido en su rol de ebrio a morir.

Entre copas, enología y borrachera mezclada con arranques de despecho y traviesos ganchos de infidelidad, con un acertado Pul Giamiatti.

Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra. ¿Quién mejor que Johnny Depp para aportar genialidad a un gran pirata y borracho como lo es el capitán Jack Sparrow?

Ironweed, o pareja que se emborracha unida, disfruta su propia depresión. Merryll Streep y Jack Nicholson dan lecciones de alcohol y pobreza, dirigidos por Héctor Babenco, y en definitiva, Barfly, de Barbet Schroeder, con los inigualables Mickey Rourke (Henry Chinanski, alter ego del poeta Charles Bukowski) y la mítica Faye Dunaway, aportando sus piernas al delicioso banquete visual entre copa y copa .

De esta gran película, que lamentablemente no se ve en DVD aún, me quedo con la siguiente reflexión: “Cualquiera puede ser un no borracho. Se requiere de un talento especial para ser un borracho. Se necesita resistencia. La resistencia es más importante que la verdad”.

Charles Bukowski.





martes, 21 de agosto de 2012

Tony Scott: Adrenalina y frenesí




Rainer Tuñón C.

El cine y la televisión estadounidense han perdido a un frenético y adictivo realizador que logró pasearse entre el cine de culto - cuyos productos han logrado resistir a llaves y costalazos el paso inclemente del tiempo- y lo más comercial – pop corn, nachos y soda incluida – para mostrar que ciertos excesos funcionan de maravilla para Hollywood y el mundo entero.

Ridley y Tony Scott han sido una poderosa fuerza en el negocio del cine. Del primero conocemos la eficaz, estilizada y sorprendente visión filosófica impresa en cada género que desarrolla a través de los clásicos que ha dirigido, entre ellos: Alien, Blade Runner, Gladiador y su más reciente éxito proyecto Prometeo.

Del segundo – a propósito de la noticia de su fallecimiento, posiblemente a causa, según ABC News, de un tumor cerebral inoperable – nos quedamos con un estilo visual videoclipero que desafía los límites de velocidad y al mismo tiempo logra motivar a otros directores y productores de cine a seguirle con la misma adrenalina, entre ellos, Michael Bay (Bad Boys), Antoine Fuqua (Training Day) o Len Wiseman (Total Recall y Duro de Matar 4).

La riqueza del cine de Scott no está en la calidad de sus filmes, sino en los excesos, en el manejo de los tiempos en su cine de acción y en una increíble habilidad para moldearle buenas actuaciones a fuertes estrellas del cine metidas en inverosímiles situaciones que más allá del guión, sentían evidente cada una de sus locuras.

De la obra de Scott, sin duda queda en el recuerdo de los críticos de cine y fanáticos, la escena del “sicialiano” que escribió Quentin Tarantino para Un verdadero Romance, con la genialidad de Christopher Walken y Dennis Hooper, respectivamente, la cual es considerada como una de las más memorables del género hiperviolento, o el choque entre los colosos de Denzel Washington y Gene Hackman en Marea Roja, demostrando dominio y la administración correcta de emociones de estos pesos pesados en un set de filmación.

El cine de Scott tiene ese encanto comercial, y se notaba por la convocatoria de los miembros del elenco en sus películas que van desde David Bowie, Susan Sarandon y Catherine Deneuve (El Ansia); Tom Cruise y Tom Skerrit (Top Gun); Eddie Murphy y Brigitte Nielsen (Beverly Hills Cop 2, de donde se habló en su momento de un supuesto affaire entre Scott y la Nielsen); Kevin Costner y Anthony Quinn (en la inolvidable, pero cansona Revancha); Bruce Willis y Damon Wayans (El último Boy Scout, escrita con el eficiente cinismo de Shane Black); Robert De niro y Wesley Snipes (El Fanático, injustamente vapuleada); Christian Slater y Patricia Arquette (Un verdadero romance); Mickey Rourke y Keira Knightley (Domino) hasta Denzel Washington en Hombre en llamas, Imparable, La toma del tren de Pelham y Deja Vu.

Como productor de televisión, a través del sello Scott Free, que administraba con su hermano, conocimos dos teleseries muy ricas en la textura Scott: Numb3rs y The Good Wife, pero si me preguntan por sus más interesantes trabajos, en definitiva puedo mencionar: El Ansia, que en su momento fue maltratada, pero en la misma época en que Scott quería realizar Entrevista con el Vampiro (antes de Neil Jordan y Tom Cruise), La Revancha (placer culposo por Madeline Stowe), Hombre en llamas (demostrando que un remake puede funcionar con la chispa adecuada); Domino (otro placer culposo por ser punk, irremediablemente explosiva, pero sobre todo por Mickey Rourke y el lap dance de la Knightley en medio de un “standoff”), Juego de Espías (La dupla de Brad Pitt y Robert Redford en un filme de nostálgica acción de la buena), Enemigo Público (paranoia tipo Big Brother, uniendo el talento de Hackman esta vez con Will Smith) y el corto The Hire: Beat the devil, hecho para la BMW, con un James Brown convenciendo a un demonio en el cuerpo de Gary Oldman para conseguir vida eterna.

En fin, Anthony Scott era muy conocido por llevar su vida personal al ritmo de sus películas y lo conocido sobre su deceso, definitivamente no iba a ser distinto a lo que conocimos de este frenético y efectivo director del mejor cine de acción.

martes, 14 de agosto de 2012

La verdadera acción



Rainer Tuñón C.

El cine de acción no tiene fronteras. A punto de ser encasillado como una vertiente dotada de la espectacular rúbrica estadounidense, el género trascendió las zonas postales y poco a poco ha ubicado sus sedes entre Asia y Europa a la hora de escoger las plazas en donde se producen los títulos más explosivos.
Si los años ochenta fue la época de los clásicos por excelencia del cine de acción, entre ellos: Acorralado (Rambo), de Ted Koetcheff; RoboCop, de Paul Verhoeven; Caracortada, de Brian de Palma; Beverly Hills Cop, de Martin Ritt; Aliens y Terminator, de James Cameron; Depredador y Duro de Matar, de John McTiernan; Arma Mortal, de Richard Donner; Vivir y Morir en Los Ángeles, de William Friedkin; Ellos viven, Escape de Nueva York y Masacre en el Barrio Chino, de John Carpenter y por supuesto Akira, la animación japonesa de Katsuhiro Ohtomo.

Teóricamente, el cine de acción puede considerarse también como un valor agregado aplicable  cada género cinematográfico cuando la película requiere mostrar ciertos recursos que enriquezcan su relato. Quentin Tarantino –sólo por poner un ejemplo- pone el sazón a True Romance, de Tony Scott para convertirla en un hiperviolento romance entre Patricia Arquette y Christian Slater; así como David Lynch hace lo suyo con Wild at heart para llevarnos al violento idilio entre Salior (Nicolas Cage) y Lula (Laura Dern).

Las películas de este género son lineales y cuentan con lugares comunes que identifican al héroe, al villano, al gracioso amigo, la joven necesitada y el motivo de la acción y algún final feliz.

La fórmula no falla, y sirve eficientemente al propósito de los cineastas que han ido más allá de la acción.
Cuando el género en los Estados Unidos se quedó cojo y sin aire taquillero, amén del esfuerzo de jean Claude Van Damme (Contacto sangriento y Escorpión Negro) y Steven Seagal (Nico y Difícil de matar), el cine francés vería en la figura de Luc Besson, un nuevo ángulo que permitía que el mundo viese que la acción vuela mucho más allá de la meca del cine comercial. Besson inició con Nikita y se consolidó con León, el profesional; sin embargo, su consagración vino en la faceta de guionista y productor, al ser el artífice de las películas más emocionantes en los últimos años: la saga de Taxi, El quinto elemento, Danny the dog (con Jet Li y Morgan Freeman), la serie El transportador y Taken, con Liam Neeson, cuya secuela está próxima a estrenarse.

Francia ha estado en una posición envidiable a la hora de ser considerada como una plaza de la acción, pero China en los años noventa fue sin dudas el epicentro de lo que conocemos como hiperviolencia, en la que nombres como Ringo Lam, Tsui Hark, Zhang Yimou (Héroe, La casa de los cuchillos voladores y La maldición de la flor dorada) y el mismísimo John Woo, dedicaron sus mejores trabajos para ser conocidos en el mundo entero. Asimismo, el comediante Stephen Chow creó en Kung Fu Hustle una joya de acción y comedia que sigue en el recuerdo de todos.

En Japón, Takeshi Kitano y Takashi Miike, han sido los sucesores del lado violento del cine japonés. De Miike se rescata recientemente 13 Asesinos, una de las películas de acción samurai más reconocidas en festivales de cine.

No obstante, la acción está migrando hacia Corea del Sur, Tailandia e Indonesia, con un resultados impresionante, gracias a trabajos como Tae Guk Gi (La hermandad de la guerra), El bueno, el malo y el loco o definitivamente Shiri, sin  que se queden atrás los tailandeses con el aporte de Tony Jaa y su trilogía de Ong Bak o la sorpresa de Jakarta titulada The Raid, con Iko Uwais.

Al ver cine de acción, los nombres de Jason Statham, Jackie Chan, Wesley Snipes, Bruce Willis, Denzel Washington, Dwayne Johnson, Vin Diesel, Paul Walker y todos los que entren en esta lista, deberán ser comparados con lo que Asia y Europa nos presentan para hacernos ver que el mundo de la acción no tiene límites ni mar territorial.


jueves, 12 de julio de 2012

Madonna, ¿actriz o directora?




Rainer Tuñón C.

En la industria del entretenimiento, Madonna Louise Veronica Ciccone es un icono de un indiscutible legado en la cultura pop. Ha vendido cerca de 500 millones de discos. Se mantiene como una exitosa cantautora, diseñadora de moda, escritora de libros infantiles, directora de cine, productora,  empresaria y dueña del sello discográfico Maverick Records.

Madonna ostenta el récord mundial Guinness como la cantante más exitosa y de mayores ventas musicales de todos los tiempos. Ha sido la solista con mayores ventas, sólo superada por  Barbra Streisand en Estados Unidos y detrás de The Beatles, está en el afamado “Billboard Hot 100 All-Time Top Artists”, pero en el codiciado estrellato cinematográfico, es una actriz que ha fijado récords en las premiaciones de Razzies como una de las peores intérpretes en el celuloide, gracias a trabajos como Sorpresa en Shanghai (junto con su entonces esposo Sean Penn), ¿Quién es esa chica?, Barridos por la marea (su ex esposo Guy Ritchie la dirigió) y The Next Best Thing (dirigida por John Schlesinger), solamente igualados o superados por estrellas de la talla de Sylvester Stallone, Pia Zadora, Adam Sandler o Demi Moore.


Eso sí, no todo ha sido malo en su carrera como actriz, productora y directora. Obtuvo un reconocimiento importante de crítica con la comedia ochentera Desesperadamente Buscando a Susana, de Susan Siedelman. Asimismo, ha sido dirigida por grandes nombres en el séptimo arte, entre ellos: Woody Allen (Sombras y Nieblas) Abel Ferrara (Un juego peligroso), Warren Beatty (Dick Tracy), Penny Marshall (A League of Their Own) o Spike Lee (Chica 6), y logró la actuación de su vida cuando Alan Parker extrajo lo mejor de ella como intérprete y actriz para su filme Evita, que le hizo merecedora del Globo de Oro en la categoría de Mejor Actriz en Musical o Comedia.


Madonna también ha estado trabajando en teatro. En las tablas ha aparecido desde 1980 cuando escribió su participación para la obra In Artificial Light. Seis años más tarde colaboró junto con su entonces esposo, Sean Penn, en la puesta en escena de Goose And Tom-Tom y luego colaboró con el difunto Ron Silver (Timecop) y el actor Joe Mantegna (Criminal Minds) para Speed-The-Plow.

Ella ha rechazado interesantes ofertas en Hollywood. Casino, de Martin Scorsese, cuyo papel fue al final para Sharon Stone, Gatúbela para el filme de Tim Burton Batman vuelve y el protagónico en Los Fabulosos Chicos Baker. En estos dos últimos casos, al final ambas selecciones fueron para la talentosa Michelle Pfeiffer.

En su faceta como productora de películas, se le recuerda por el apoyo a la serie infanto juvenil del Agente Cody Banks, con el joven actor Frankie Muñiz; al tiempo que como guionista y directora ha tenido la oportunidad de trabajar en dos proyectos en los últimos cuatro años.

Su primera aparición detrás de las cámaras fue para el filme Filth and Wisdom (2008), sobre las relaciones entre un cantante/dominatrix, una bailarina de ballet que gana dinero extra como stripper y una joven aristócrata que trata de juntar fondos para ayudar a niños huérfanos en África.

Hasta la fecha, la película más publicitada de Madonna ha sido su proyecto W.E., un drama que se centra en la abdicación de Eduardo VIII cuando contrajo nupcias con la ciudadana estadounidense Wallis Simpson, contado en paralelo con la historia de una mujer casada que se obsesiona con lo vivido por Wallis, viviendo un romance con un guardia de seguridad de origen ruso.


Para esta película, la diseñadora de vestuario Arianne Phillips recibió una nominación en los premios Oscar y Madonna compartió un globo de oro en la categoría de mejor canción del año por el tema Masterpiece, que escribió junto con James Harris y Julie Frost.

No ha duda de que Madonna es una máquina de reinvención permanente. En el cine aún le quedan múltiples proyectos por desarrollar y sigue apostando hasta convertirse en una diosa definitiva en todos los formatos en la industria del entretenimiento, pero específicamente en el cine... Ni princesa ni esclava.

viernes, 29 de junio de 2012

El imparable ritmo de Patricia




Rainer Tuñón C.

Patricia de León es una actriz y modelo panameña con una envidiable hoja de vida que acumula positivos en la industria del entretenimiento estadounidense, trabajados con talento y dedicación. Al entrar en Google y buscar por su nombre, aparecen enlaces interesantes que corroboran lo bella y luchadora que demuestra ser en el competitivo mundo de Hollywood.
Este año hemos podido conocer facetas muy diversas en su perfil profesional. Como actriz, compartió una interesante escena junto al “héroe/villanísimo” de acción Danny Trejo para el filme B de acción Bad Ass, y al mismo tiempo, reiteró que cuenta con registros muy chistosos como chica sexy en la comedia American Reunion, mejor conocida como The pool boys, producida por el equipo de la franquicia American Pie.
A ello, agreguemos su participación con el comediante Ray Romano para el sitcom Men of Certain Age y sus seguidores alaban su atractiva participación en la campaña en contra de la tauromaquia a través de la asociación PETA (People for the Ethical Treatment of Animals), de la cual manifiesta sentirse orgullosa porque cree que está causando un cambio en la sociedad porque poca gente se atreve a luchar contra las corridas de toros.
“Abro los ojos hacia el maltrato animal e intento transmitir que no hay necesidad de que estos sufran”, dijo Patricia.
La sencillez de Patricia se hizo tan evidente que bastó un mensaje en su Facebook para contestar algunas preguntas:

¿En qué momento de tu carrera sientes que te encuentras?
“Estoy en un momento de mi carrera muy activo pero a la vez estable. Tengo nuevos proyectos constantemente y no paro de trabajar, gracias a Dios; me aporta mucha felicidad tener tantos proyectos profesionales y ojala salgan aún más oportunidades. Pero por otro lado he llegado a un momento en mi vida donde estoy en paz conmigo misma, mucho más tranquila y estable aun con todo el ajetreo del trabajo”.

¿En dónde que está tu elemento como actriz: haciendo cine, televisión o diversificando tus participaciones en distintos formatos, incluyendo teatro, revistas e Internet?
“Creo que estoy cómoda en todos los escenarios y un balance es lo ideal; hacer un poquito de todo y poder combinarlo. Cada elemento te aporta cosas fenomenales y tener la suerte de actuar en todos es perfecto, no puedo pedir más, pero me quedo con el cine y la televisión principalmente”.

Si uno busca en Google, encuentra con mucho material sobre ti. ¿Crees que la comunidad global se identifica con Patricia de León en calidad de modelo, actriz, activista, vegetariana...?

“Yo creo que sí, que la gente conecta mucho conmigo porque soy una persona con la que se pueden identificar. Intento dar ejemplo a la comunidad latina representando a mi país y dejándolo muy alto. Espero que la comunidad global se identifique con una Patricia de León como mujer latina luchadora y trabajadora que persigue sus sueños y defiende eso que cree”.

Poco a poco, su nombre en Hollywood recibe mayor reconocimiento en su ruta hacia el “mainstream” y la agenda se llena de oportunidades para darse a conocer. De allí surgen los papeles que está consiguiendo en estos últimos años, entre ellos en el filme Love Orchard, un drama sobre los derechos de los inmigrantes ilegales en Estados Unidos, junto a José Maria Yazpik (Voces Inocentes). Asimismo, empezó a grabar El Secreto del Retrato de la productora Planet Film, donde comparte un rol principal al lado de la popular María Conchita Alonso (Depredador 2), el panameño Carlos Carrasco (Speed), el astro mexicano Damián Alcázar (La Ley de Herodes) y la puertorriqueña Denise Quiñones (Smallville).
De su experiencia en Love Orchad, Patricia expresó sentirse muy orgullosa por la interpretación de su personaje María Salazar, en calidad de protagonista. “Es una mujer súper luchadora que intenta salir adelante con su esposo al llegar ilegalmente a Estados Unidos”, explicó.
Sobre este personaje -agrega- “Ella vive una realidad muy distinta a la mía pero sí que admiro a la gente que lucha tanto por dar un futuro a su familia y conseguir una vida mejor”.
En el cine, Patricia ha sido parte del elenco de la premiada cinta independiente How the García Girls Spent their Summer, conocida en español como Secretos de verano, dirigida por Georgina Riedel, compartiendo honores con América Ferrara (Ugly Betty) y Elizabeth Peña (Rush Hour 2).
También ha estado en las películas Cloud Nine con Burt Reynolds (Boogie Nights), así como con los productores y comediantes DL Hughley (tv serie The Hughleys) y Paul Rodriguez (A Million to Juan), y en la cinta All In,  con Dominique Swain (Contra cara) y Michael Madsen (Kill Bill).
A pesar de no tener mayor contacto con otros actores panameños en Hollywood, en su próximo proyecto titulado Callygraphy, estará junto a Joaquín Carrasquilla (La Noche).
En relación con el panorama cinematográfico en Panamá, Patricia siente que en la actualidad hay muchísimo auge. “Espero que siga creciendo y que en un futuro próximo tenga oportunidad de hacer un proyecto cinematográfico en mi país para poder ayudar y aportar un poquito de mi parte al crecimiento de la industria local”.
Más allá del encanto natural de la panameña, sale a relucir el hecho de que ha levantado un perfil profesional muy sólido en el cual sus colegas de la industria aprecian y destacan su talento, pero ven en ella a una estrella latina con una meta trazada, con los pies en la tierra. 

El Monstruo Leñador, asesino de sicópatas

Rainer Tuñón C. La navegación sin rumbo fijo entre títulos del catálogo de Netflix nos lleva a encontrarnos con inusitadas curiosidades. Apa...