viernes, 16 de agosto de 2013

En Cartelera: La llamada, el guerrero mutante y la acción geriátrica

Línea de emergencia

Director: Brad Anderson
Elenco: Halle Berry, Abigail Breslin, Morris Chestnut y Roma Maffia
Clasificación: Mayores de 14 años
Calificación: ** (NI MUY MUY, NI TAN TAN)

Una experimentada operaria del 911 deberá enfrentarse, por segunda vez, a un asesino en serie que secuestra a rubias jovencitas. Una buena parte del éxito de la película se debe a los niveles de tensión que logra alcanzar su director en un proyecto pequeño que iba a ser el piloto de una serie de televisión. Halle Berry encuentra por fin un papel que le sume millones a la taquilla, pero como suele suceder en estas películas, su emoción va decayendo hacia la conclusión, quedando como un competente thriller que despierta cierto interés, pero irrelevante. De Brad Anderson, mejor vean "El maquinista".



Wolverine Inmortal
Director: James Mangold
Elenco: Hugh Jackman, Tao Okamoto y Will Yun Lee
Clasificación: Mayores de 14
Calificación: ** (OTRA DE GUEPARDO)


Regresa por sexta vez el aguerrido Wolverine, un personaje del universo Marvel que ha tenido sus altas y bajas con el mismo actor interpretándolo. Ahora la acción se sitúa en Japón en donde Logan es invitado a encontrarse con un poderoso hombre a quien salvó su vida durante la Segunda Guerra Mundial. Lo bueno es que han pasado quince años y el público aún le permite a Hugh Jackman que siga dando sablazos con sus puños, independientemente de quién lo dirija. Asimismo, cuando un a un director como James Mangold ("Identidad", "3:10 a Yuma", "Walk the line") lo contratan para desarrollar nuevas aventuras para este héroe, la expectativa del cinéfilo aumenta. Lo malo es que después de haber visto tanta película similar, un enfoque más o menos igual sobre lo mismo, deja mucho qué desear. Buenos efectos especiales, competentes actuaciones y una trama que te mantiene entretenido, sí, está bien. ¿Y su valor agregado?

Red 2

Director: Dean Parisot
Elenco: Bruce Willis, John Malkovich, Anthony Hopkins, Hellen mirren y Catherine Zeta-Jones
Clasificación: Todo Público
Calificación: ** (MÁS DE LO MISMO, SÓLO QUE MAS VIEJITOS)

El agente retirado Frank Moses (Bruce Willis), se recarga con su equipo de jubilados extremadamente peligrosos en una inevitablemente innecesaria segunda parte. ¿no han leído por ahí que cuando una película mala funciona, enseguida le hacen la segunda para ver si se puede ganar nuevamente la lotería? Hellen Mirren ("La reina") disparando y luciendo esa bellísima figura es lo único que sigue llamando la atención en esta cinta de acción que ahora recurre a mayores dosis de comedia, sin levantar cabeza ni en el terreno de las balas y las explosiones ni en el lado de las carcajadas gratuitas.


sábado, 27 de julio de 2013

¿Qué pasó ayer 3? Secuelas lamentables


Rainer Tuñón C.

La tercera parte de la comedia de enredos “¿Qué pasó ayer?” termina de una vez por todas una archifamosa saga de conocidos e irresponsables treintañeros que sobreviven a través de las más inusitadas situaciones luego de una noche de parranda, alcohol, sexo, drogas y rock 'n roll. Esto no quiere decir, sin embargo, que sea una pésima película; lamentable e innecesaria, definitivamente.

¿Qué fue lo que extrañamos en este filme?: locuras verdaderas, desnudos gratuitos, estilo “raunchy” e irreverente. En esta entrega, los involucrados cayeron presa de un enfoque negrísimo que no incomoda, pero requiere de más calor y sazón para divertir como debe ser.

Se puede rescatar del capítulo final de la saga creada por Todd Phillips (“Aquellos viejos tiempos”) es la peculiar relación entre Allan (siempre efectivo Zack Gallifianakis) y el amoral e irreverente Leslie Chow (Ken Jong, brillando con luz propia) o el intercambio amatorio entre Allan y Cassie (Melissa McCarthy), aquella dulce y grosera dueña de la casa de empeños que se convierte en la media toronja del desventurado gordinflas.

El inicio de esta tercera película nos lleva a una secuencia de fuga que mezcla, sin mayores pretensiones, las odiseas carcelarias tipo Van Damme, Cruise, Seagal junto con el efecto de “Sueños de fuga”, de Frank Darabont, para contarnos que Chow se escapa de prisión y se convierte en el epicentro de las desgracias del “wolfpack”, que en esta ocasión debe ayudar a uno de sus miembros que dejó tomar su medicamento y sufre por la muerte de su progenitor (previa decapitación de jirafa).

A partir de ese momento la manada del desorden hace su servicio social, pero es secuestrada por un matón que ubica a Allan como la única persona que puede encontrar a Leslie, quien le robó 21 millones de dólares en lingotes de oro.

La nueva misión lleva al grupo hacia Tijuana y Las Vegas - capitales del pecado- pero no nos hacen experimentar más de lo que nos hizo reír a carcajadas en las anteriores cintas. Eso sí, los guionistas trataron de ubicar algún chistecito, pero definitivamente sin su “punchline”, dejando relegados en segundo plano a Bradley Cooper, Ed Helms y Justin Bartha, quienes parecen acompañar a Jong y a Gallifianakis, los verdaderos protagonistas.

Sin embargo, al final de esta trilogía, que no parte de la premisa de una despedida de solteros como en ocasiones anteriores, queda la sensación de haber estado en una alocada fiesta sin haberse tomado un solo trago de licor.

Por lo demás, sólo mencionar que son evidentes los hilos conductores que relacionan a los personajes con sus aventuras anteriores; un villano (John Goodman) del cual no supieron aprovechar su gran talento y la ausencia de todo lo escatológico, vulgar, soez y picante de sus entregas anteriores. Debieron convocar a Mike Tyson nuevamente, él es un miembro más del infame "wolfpack".

Una sana recomendación: Buscar en Youtube "comedias malas ochenteras" con el tinte de la primera película de esta serie sobre despedidas de soltero, que aunque imperfecta (debió incluir en ella lo que la segunda sí aporta), esta y otras aventuras pasadas de tono, son lo que el público inmaduro espera cuando avisan que realizarán comedias para audiencia adulta y de proporciones épicas, para que al final digan con ganas: ¡Viva el cine burdo y chatarra!


Cuando los Nobles arrasan con ganas


Rainer Tuñón C.

La premisa del filme mexicano "Nosotros los Nobles" es sencilla. Papá poderoso finge estar en bancarrota para dar lección de vida a sus caprichosos hijitos. La lección, aprendida. Vástagos caprichositos aprenden a trompadas que hay que defenderse en la vida con lo que tengan y, de paso, dan lección de humanidad a poderoso papá.

El resultado de este ejercicio se resume en la alegría de más de 7 millones de personas -sólo en México - que reventaron la piñata de la taquilla que normalmente se entrega a las películas estadounidenses gracias a una comedia ligera, pero con mucho corazón, tras recaudar los nada despreciables 24 millones de dólares para una película que costó cerca de 2 millones de dólares e invirtió un millón más para publicidad y mercadeo.

¿Cómo lo lograron? Con un buen producto, gente enfocada en aquello de "ganar-ganar", tremendo golpe de marketing que incluyó lo viral, la guerrilla, lo comunitario del mundo digital, las redes sociales y "tantito" más de suerte.

La edición mexicana de la revista Forbes, una de las más influyentes en el mundo de los negocios en la región, dedicó un análisis a lo que consideraron "un éxito inesperado", resaltando que la película "terminó por convertirse en un hito comercial en el cine mexicano".

Detrás de "Nosotros los Nobles", las películas más taquilleras del cine mexicano son: "El crimen del padre Amaro", de Carlos Carrera, con Gael García Bernal y Ana Claudia Talencón y "Una película de huevos", con la voz de Bruno Bichir, así como "Rudo y cursi", con Diego Luna y García Bernal.

El filme recaudó más de 340 millones de pesos mexicanos.
La historia, protagonizada por el veterano y muy respetado actor Gonzalo Vega ("Cuna de lobos"), nos lleva a conocer al patriarca viudo de una familia adinerada, que compensó el dolor de la pérdida consintiendo a sus tres hijos.

Pasaron los años y al darse cuenta de que sus muchachos son el estereotipo de los chiquillos ricachones que se ven en "jet-set", arma un plan de emergencia para que ellos entiendan de la manera más dura que todo en la vida se consigue con esfuerzo y sacrificio.

Con una mezcla de comedias a la "Trading Places" de John Landis, aquella que hicieron Dan Aykroyd, Jamie Lee Curtis y Eddie Murphy, algunas pizcas de "Greedy" de Jonathan Lynn, con Kirk Douglas y Michael J. Fox o "Que suerte perra", la fallida comedia de Mel Brooks y ciertas licencias del cine y las telenovelas mexicanas, "Nosotros los Nobles", engancha de inmediato con la audiencia cuando logra interactuar entre las clases sociales, sin faltar el respeto de ninguna de ellas.

En términos de volumen de negocio para la industria del cine, México es considerada una plaza importante en cuanto a niveles de audiencia, detrás de Estados Unidos, India y China, con lo cual un éxito de taquilla como el de "Nosotros los Nobles" puede ser rentable para un modelo de negocio por encima de los paradigmas del cine mexicano.

Posiblemente la clave del éxito estará en la mano de quien encuentre un producto que provoque la ignición con el público. En las producciones locales, los mexicanos no han gozado de la mejor suerte. 

De acuerdo con lo publicado por el periodista de Forbes México, Rogelio Segoviano, a pesar de producir 65 filmes por año, las recaudaciones del 68% de estos no llegaron a obtener más de 200 mil dólares en la taquilla por película.

Para el director de "Nosotros los nobles", Gary Alazraki, la tarea no fue nada fácil. Con la historia planteada y el guión hecho, se dispuso a presentar su proyecto. La realidad es que nadie invertiría 1.4 millones de dólares para meterse en un proyecto, caso que nos hizo recordar la hazaña panameña de Abner Benaim con "Chance". 

Ahora, la legislación mexicana sobre cine le permite a la empresa privada aportar hasta un 10% del pago de su impuesto sobre la renta, ofreciendo un tope de hasta 20 millones de nuevos pesos mexicanos.

Conocido el incentivo, el creador se dispuso a hallar mecenas de su proyecto. Hecho el "trailer" y metido en su iPad, comenzó la venta de la idea para conseguir quién patrocine su sueño. Luego de un año, se hizo realidad, no sin antes haber participado junto a muchos proyectos cinematográficos, en la puja por este incentivo.

De acuerdo con el análisis, con las ocho semanas de filmación y un proceso de edición de 16 semanas, el siguiente paso era encontrar una distribuidora que además invirtiera cerca de 750 mil dólares en copias y gastos de marketing y publicidad.

Una vez estrenado el filme, y recuperando el dinero invertido en los gastos de publicidad y marketing, un 20% de la ganancia iría para la distribuidora. En relación la taquilla, los exhibidores tendrían una ganancia del 55% sobre la venta de los tiquetes. Con el 45% restante se pagan los gastos de inversión de marketing y publicidad y la ganancia se reparte en un 80 por ciento para los productores y el resto para la distribuidora.

Al final, la ópera prima de Gary Alazraki cumplió con su cometido: se robó el corazón de los mexicanos, negoció la posibilidad de hacer un "remake" para Estados Unidos, China e India, logró el margen de ganancia necesario para hacer una segunda parte y tiene altas posibilidades de convertirse en una serie de televisión tipo comedia de situaciones ("sitcom"). Sólo esperamos que pronto en Panamá se dé la oportunidad para disfrutar de este noble esfuerzo del cine mexicano, mientras llegan sus copias en "dvd", "blu ray" y "flixter".


martes, 23 de julio de 2013

Los mejores fracasos de taquilla


Rainer Tuñón C.

El 2013 puede ser recordado como un año de espectaculares fracasos en la taquilla mundial, si tomamos en consideración que los grandes estudios han apostado cientos de millones de dólares en proyectos que parecían ser seguros, con directores del alto calibre y super estrellas que tuvieran el peso y la responsabilidad del reto que supone realizar una mega producción en el cine estadounidense actual.

Los recientes ejemplos, entre los cuales "Hansel y Gretel: Cazadores de Brujas", con Jeremy Renner, "Jack, the Giant Slayer" de Brian Synger,  "Bullet to the Head" con Sylvester Stallone, "The Last Stand" con Arnold Schwarzenegger, "Gangster Squad" con Ryan Goslin y Sean Penn, "Duro de Matar 5" con Bruce Willis, "Parker" con Jennifer Lopez y Jason Statham, "White House Down" con Channing Tatum y Jamie Foxx, "Pacific Rim" bajo la dirección de Guillermo del Toro, "R.I.P.D." con Jeff Bridges y Ryan Reynolds, "Después de la tierra" con Will Smith,  "El Llanero Solitario", lo último del equipo de "Piratas del Caribe" y la animada "Turbo" se han destacado como las bombas del 2013, han traído el debate un momento crítico en Hollywood vaticinado por los directores Steven Spielberg y George Lucas al ver cuántas producciones con presupuestos elevadísimos fracasaban en su intento de pegarle con fuerza a la piñata del billón de dólares en la taquilla mundial.

Expresó en su momento Spielberg: "Habrá una implosión en donde tres, cuatro o quizás una docena de esas mega producciones se estrellen contra el suelo, y eso volverá a cambiar el paradigma".


Haciendo un ejercicio sencillo, para conocer si una película está siendo considerada como un verdadero fracaso en las taquillas bastaría calcular su recaudación mundial, dividirla entre dos y restar esa cifra a su presupuesto de producción y mercadeo. 

Recordemos que una película hecha en Hollywood necesita una alta recaudación en su país de origen durante las primeras dos semanas para considerar que si es o no exitosa, a menos que consideren los grandes estudios que en los mercados fuera de los Estados Unidos el filme tiene su verdadera audiencia, y sumado a ello, nuevas alternativas de venta como el VOD (Video On Demand), portales tipo Netflix, Hulu o iTunes para probar nuevas formas de ver cine en casa o desde dispositivos móviles.

Así, una película es considerada como un fracaso cuando su recaudación no llega a su punto de equilibrio, haciendo perder dinero al estudio que la concibió, así como a la casa productora y distribuidora que trabajó en su comercialización.

En estos cálculos habría que ir considerando los datos de recaudación que aportan las salas de cine, la información que divulgue a través de las distribuidoras, los porcentajes de ganancia por alquiler de los títulos una vez pasen a las casi inexistentes tiendas de renta de vídeos, las ventas de dvd, blu ray y archivos digitales adquiridos por nuevos distribuidores como itunes, amazon, etc., así como derechos de exhibición en televisión, sus licencias de "merchandising", hasta el efecto de la piratería que va en detrimento de los buenos números del filme. Todo esto ayuda en la recaudación, amén de que existe una fuerte apuesta de inversión en el mercadeo de cada título que consideren como clave para la industria.

Cuando hablamos de un monumental fracaso en taquilla bastaría recordar que son películas que han registrado pérdidas de hasta 150 millones de dólares. Uno de los casos más sonados en la industria fue el de la película de animación "Marte necesita mamás", que costó 150 millones de dólares y tan sólo recaudó 39 millones en todo el mundo.


En relación a las estrellas, hasta el momento se habla de que Taylor Kitsch ("John Carter", "Salvajes" y "Battleship"), Ben Affleck ("Daredevil", "Gigli", "Jersey Girl"), Ryan Reynolds ("Linterna verde", "R.I.P.D."), Eddie Murphy ("Las aventuras de Pluto Nash", "Mil palabras", "Imagina eso", "Tripulación Dave"), Mike Myers ("Cat in the hat", "Studio 54", "El gurú del amor") y John Travolta ("Batalla Tierra", "Lucky Numbers") están entre los actores que han estado involucrados en los más aparatosos accidentes con la taquilla.

Esta reflexión sobre el impacto del cine y la taquilla nos hizo recordar algunos títulos que pueden ser considerados como los mejores fracasos del cine, es decir, filmes de muy buena factura que no recibieron el apoyo del gran público en las salas de cine, a saber:




Cloud Atlas



Dirigida por Tom Tykwer y los hermanos Wachowski. Es considerada como la película independiente más cara del cine, con un presupuesto superior a los cien millones de dólares, pero con recaudación inferior a los 40 millones, a pesar de contar con mega estrellas como Tom Hanks, Hugh Grant, Susan Sarandon y Halle Berry, basada en el best seller de David Mitchell.


Lolita







Dirigida por Adrian Lyne. Jeremy Irons protagoniza el "remake" del filme de Stanley Kubrick, basado en la novela de Vladimir Nabokov. La película tuvo pérdidas de 87 millones de dólares en el mundo y pasó directo a vídeo en algunos países.




El gigante de Hierro









De Brad Bird, quien ahora reina en el cine de acción gracias a "Misión imposible: Protocolo Fantasma". Una joya narrativa de animación tradicional que contaba con la voz de Vin Diesel, sin embargo perdió 57 millones de dólares.



The Cotton Club








De Francis Ford Coppola. Ni Richard Gere, Diane Lane o el difunto Gregory Hines pudieron salvarse de esta hacatombe que mezclaba con habilidad el drama ganstaeril con el género musical. Hoy es una película de culto y posiblemente una de las más recordaddas de Coppola, pero 30 años atrás, un bacatazo que dejó pérdidas por 70 millones de dólares.




La caída del imperio romano










Dirigida en 1964 por Anthony Mann. La diva por excelencia del cine italiano, Sofía Loren, cobró un millón de dólares y definitivamente era una de las más bellas películas hechas sobre el gran imperio, justo cuando el género peplum ya se le agotaba el espacio creativo. Los productores perdieron 105 millones de dólares y hubo un salto de cuatro décadas hasta que Ridley Scott le apostara a "Gladiador" y se ganara a la audiencia nuevamente.


Eso sí, las películas consideradas como los más grandes fracasos en la taquilla -además de recibir muy malas críticas- seguramente son: "13 guerreros", de John McTiernan, con Antonio Banderas y Omar Shariff, con pérdidas netas de 177 millones de dólares; "Cutthroat Island", de Renny Harlin, con Geena Davis y Matthew Modine, un fracaso de 140 millones de pérdida que terminó por hundir a sus productores y cualquier intento de hacer filmes sobre piratas hasta que Jerry Bruckheimer y Gore Verbinski se las jugaron con "Piratas del Caribe"; "Sahara", con Matthew McCounaghey y Penélope Cruz logrando pérdidas que hoy ascenderían a 144 millones millones de dólares; "Las aventuras de Pluto Nash", con Eddie Murphy, que logró obtener pérdidas de más de 123 millones de dólares, con una recaudación de tan sólo 7 millones de dólares en todo el mundo y un presupuesto de 100 millones, logrando que hasta su estrella se negara a promocionarla. 

Y qué decir del infame récord de pobres recaudaciones en más de 3 mil salas de cine cuyo récord los comparten las comedias "Hoot", con Luke Wilson; "Fun size", "Meet Dave", "What's your number" y la fantasía de "The Seeker: The dark is rising" o los tristes ejemplos de "Zyzzyx Road", con Katherine Heigl ("Grey's Anatomy") que costó 1.2 millones de dólares y recaudó 30 dólares en poquísimas salas de cine y "The Oogieloves in the Big Balloon Adventure", que costó 60 millones (producción y mercadeo) de dólares y recaudó 207 dólares en las 2 mil salas donde se presentó.


Las estrategias son claras para los estudios. Una vez dada la luz verde en la producción de un filme, tienen de 18 meses a dos años para que los expertos en mercadeo puedan acertar con acciones que permitan garantizar el éxito de una película, aunque a veces se olvidan de lo elemental que es medir la tendencia de la audiencia, presentar un guión aceptable, tener la fórmula ganadora entre elenco, recursos técnicos y director, con un poco de suerte y la definitiva magia del cine.

jueves, 18 de julio de 2013

En Cartelera: Máscaras vs. villanos, monstruos y zombies


El llanero Solitario

Director: Gore Verbinski
Elenco: Armie Hammer, Johnnie Depp, Tom Wilkinson y William Fichtner
Clasificación: Todo Público
Calificación: ** 1/2 (ENTRETENIDA, NA' MÁS)

A ver, reinventar la historia de un héroe enmascarado es un asunto muy complicado en estos días. Sólo Martin Campbell lo hizo de manera eficiente dirigiendo a Antonio Banderas en "La máscara de Zorro", o es que no recuerdan los resultados del aparatoso "Avispón Verde", de Michel Gondry, con Seth Green y Jay Chou. Ahora, Gore Verbinski ("Piratas del Caribe") trata de revivir la parte romántica y divertida del género western que posiblemente el público prefiere obviar, dejando de un lado una historia bien contada, sin perder inocencia y picardía, para priorizar en lo espectacular y explosivo de su parte técnica. Muy a pesar de Johnnie Depp y Armie Hammer, que hacen lo imposible por darle sentido a esta película, lo cierto es que divierte lo suficiente, sin embargo uno espera siempre más y algo mejor elaborado. Eso sí, "El llanero solitario" no entra al selecto grupo donde reina "Wild, Wild West" o "Vaqueros y Aliens", pero se acerca.


Mi villano Favorito 2





Director: Pierre Coffin y Chris Renaud
Voces: Steve Carrell, Miranda Cossgrove, Ken Jeong y Kristen Wiig
Clasificación: Todo Público
Calificación: ** (MAJOMENOS)

Gru (Steve Carrell) se encuentra en la etapa más tierna de su villanía. Es capaz de vestirse de Rapunzel sólo por complacer a una de sus chiquitas; tiene una fábrica de mermeladas con un frustrado Dr. Nefario que le ayuda en su nueva etapa empresarial, junto con sus inseparables minions y para colmo de males lo recluta una heroica organización que busca a un nuevo villano. Así nuestro ex villano, con la ayuda de Lucy Wilde, nueva compañera de aventuras e interés sentimental, tratarán de detener a "El Macho", un villanísimo que tiene planes malvados para con las adorables píldoras amarillas. No hay más que decir. Los minions se roban el show y lo hacen por todo lo alto. Olvídense de la trama y los giros de su argumento. Salvo por escuchar a Oscar de León cantando: "Cielito Lindo", y el tributo que hacen a Village People, con "Y.M.C.A." Mi villano Favorito 2 es diversión, sin duda, pero muy pasajera.



Titanes del Pacífico

Director: Guillermo del Toro
Elenco: Idris Elba, Charlie Hunnan, Ron Perlman y Rinko Kikuchi
Clasificación: Todo Público
Calificación: ** 1/2 (APOTEÓSICA E IRREGULAR)

En un futuro cercano, en el cual las enormes criaturas salen desde lo más profundo del mar para empezar una guerra que amenaza con acabar con todo lo que conocemos como planeta Tierra, una élite humana construye androides mecánicos conocidos como jaegers para detener el apocalipsis. El filme sigue con el estilo clásico y estereotipado para la narración de historias de formidables robots, sin mayores pretensiones, giros o sorpresas, pero definitivamente deja una innegable sensación de espectacularidad cinematográfica que evoca los mejores recuerdos de nuestros juguetes más preciados de infancia: los robots y los monstruos tipo Godzilla.


Guerra Mundial Z


Director: Marc Forster
Elenco: Brad Pitt, Mireille Enos y James Badge Dale
Clasificación: Mayores de 14 años
Calificación: *** (ACEPTABLE)

Un investigador retirado de las Naciones Unidas, Gerry Lane (Brad Pitt), tiene poco tiempo para encontrar el origen de una epidemia mundial que amenaza con destruir la vida humana. La infestación global de zombies vista desde una perspectiva política y epidemiológica ya ha sido material de otros filmes, sin embargo y a pesar de no ser fiel a la obra original de Max Brooks (hijo de la leyenda Mel Brooks), Brad Pitt como productor y el director Marc Forster, logran dotarle ritmo y cierta coherencia lineal a un trabajo reiterativo y cansón. ¿Cuánto más hay que aguantar de zombies? Oh, sí... el musical off Brodway, "Zombie Prom", si es que lo llevan al cine.

Kaijū vs. Jaegers: La batalla de los colosos


Rainer Tuñón C.

¿Recuerdas alguna vez haber juntado tus juguetes de Hulk, Elementor de Max Steel, Godzilla y Mazinger Z para ponerlos a pelear, uno en mano derecha y el otro en la izquierda, mientras un tercero esperaba su turno porque venía "retando"? 

Algo así, pero con 180 millones presupuestados y una fuerte apuesta a los mercados fuera del mar territorial estadounidense, hicieron que el director mexicano Guillermo del Toro ("Cronos", "Mimic", "El laberinto del Fauno", "El espinazo del diablo", "Blade 2" y "Hellboy"), creara la colosal batalla entre "jaegers" y "kaijus" conocida como "Titanes del Pacífico", con resultados mixtos de crítica, pero con una innegable sensación de espectacularidad cinematográfica que evoca los mejores recuerdos de nuestros objetos preciados de infancia.

Aún desconociendo que kaijū signifique "bestia extraña" o monstruo, en el universo fílmico Tokusatsu - para cine o televisión -, aquel cuyas películas tenían que ver necesariamente con Godzila, el Rey Ghidorah, Clover, Rodán o el famoso Mothra, Del Toro nos lleva a conocer un futuro cercano en el cual las enormes criaturas salen desde lo más profundo del mar para empezar una guerra que amenaza con acabar con todo lo que conocemos como planeta Tierra, no sin antes enfrentarse a una élite humana que construye androides mecánicos conocidos como jaegers.

Ahora, un jaeger es operado por dos pilotos que conectan sus mentes a través de un puente neural para poder controlar eficientemente las gigantescas máquinas de guerra, sin embargo el enemigo siguió enviando más feroces y más avanzadas monstruosidades que estarían ganando la guerra hasta una última batalla para la cual reclutarán a un ex piloto de jaegers que deberá pelear al lado de una inteligente aprendiz.

Lo bueno de todo lo narrado es que se requiere de un talento fecundo y juguetón como el de Guillermo del Toro para que las piezas se junten sin convertirse en un juego de "jenga" a punto de desmoronarse. Lo malo, quizás sería casualmente lo mismo, pues un proyecto ambicioso como este necesitaría de al menos una estrella y una estructura más apoteósica del guión para ayudar a levantar más y mejor expectativa frente a la acción vista durante sus interminables dos horas y "tantito" más.

Como dato curioso, las ciudades de Panamá y Lima en Perú están entre las bases de los gigantes robots.

"Titanes del Pacífico" sigue el estilo clásico y estereotipado para la narración de estas historias de formidables robots, sin mayores pretensiones, giros o sorpresas. 

Es como ver un capítulo del serial que incluía a "El Galáctico", "El Gladiador", "Capitán Futuro", "El Vengador" y "Super Magnetrón", con guiños evidentes de "Evangelion", de Hidekai Anno, algo de lo que debieron ser las tres entregas de los "Transformers" de Michael Bay con el toque "Cloverfeld" de Matt Reeves y una pizca del "Gojira" de Ishiro Honda, sin perder el humor y cierta frescura que el director mexicano logra inyectar a su relato. 

De esta manera, nos permite acercarnos a los conflictos de sus personajes y los intereses detrás de las acciones de cada cual, sin que decaiga el ritmo mismo del filme, pues se trata de efectos especiales, mucho ruido e imágenes grandiosas que se mueven con arrasadora fuerza frente a nosotros. 

Respecto al elenco, lo más destacable son las apariciones de Ron Perlman ("Hellboy") como el traficante de órganos kaiju e Idris Elba ("Prometheus") como el recio almirante Pentecost, sin menospreciar a Santiago Segura ("Torrente, el brazo tonto de la ley") o a sus protagónicos Charlie Hunnan ("Hooligans") y la nominada al Oscar por "Babel", Rinko Kikuchi. 

Aunque en los mercados estadounidenses y mexicanos la película no reinó en su fin de semana de estreno -de hecho "Mi villano favorito 2" y "Nosotros los Nobles" fueron los reyes de las taquillas en esos países norteamericanos -, la película está generando un interesante boca a boca por tratarse de un filme distinto entre tantas secuelas y "remakes" que evoca el cine que todos queríamos ver cuando muchachos (recuerdo aquella interesante aunque lamentable cinta "Robotjox" de Stuart Gordon, que necesitaría un rescate hollywoodero inmediato).

De todas formas, aún siendo "Titanes del Pacífico" muy inferior a su obra cumbre, "El laberinto del Fauno", insisto en que este tipo de enfoques deberán abrir el camino para que otros directores desafíen al público dentro de la ciencia ficción y se redefina este género, tan gastado como el de zombies (sería interesante ver cómo recrean "Robotech" teniendo ahora la tecnología al servicio de la narrativa en cine).

Si en la tarde de un candente doblazo presentaran en un cine o en televisión "Gigantes de acero" y "Titanes del Pacífico", pasaría sin duda alguna una de las tardes más divertidas con gaseosas, pop corn y chocolates con mis hijos y mis viejos amigos creyentes del "Festival de Robots".




viernes, 12 de julio de 2013

Inolvidables músicos del cine


Rainer Tuñón C.

La música en el cine nos hace entender como audiencia la extensión de la emotividad de cada expresión técnica, sicológica y física de quienes participan en un filme, desde su proceso de producción hasta el resultado final visto en la gran pantalla. Como digna cómplice de la cinematografía, entra por el oído, se percibe a través del celuloide y va directo al alma de quienes disfrutamos del cine como un arte esencial en nuestras vidas. La música es la que pone en bellos sonidos lo que las palabras no logran decir.

Aunque a veces el término se presta a confusiones, las bandas sonoras la conforman aquellas partes de audio que se completa y surge como el resultado de la edición de diferentes pistas de sonido, que pueden incluir diálogos, sonoridades distintas y música de una obra como complemento creativo. En el último de los casos, son aquellas composiciones que acompañan a la película en toda su extensión.

"El Padrino", de Francis Ford Coppola; "Tiburón", de Steven Spielberg; "Psicosis", de Alfred Hitchcock o "La Misión", de Rolland Joffe, no serían los clásicos por excelencia del cine si no contaran con bandas sonoras magistrales como las de Nino Rota, Carmine Coppola, John Williams; Bernard Hermann y Ennio Morricone, respectivamente. Los temas musicales, en cambio, son acompañamientos que se convierten en ganchos promocionales de una película a propósito de la popularidad de la película o del artista que la interpretará. El más reciente caso lo hemos experimentado con la cantante británica Adele, quien ganó un Oscar por el tema de "Skyfall", siguiendo la tradición de las películas sobre James Bond al contar con un tema que identifique al filme, interpretado por un artista famoso.

En el rango de las bandas sonoras, normalmente son evidentes a la hora de aumentar el drama, la acción o el suspenso en las películas, de manera efectiva. Pueden ser agregadas en cada escena, pero acentuadas en momentos en que el director desea capitalizar un impulso para provocar una emoción. En el cine de acción, por ejemplo, las secuencias en filmes como "Arma Mortal", "Speed" o "Duro de Matar" no serían lo mismo sin la trepidante banda sonora que motiva a seguir la acción. Por otro lado, en filmes como "Love Story", de Arthur Hiller, "El diario de una pasión", de Nick Cassavettes o "Titanic", de James Cameron, es precisamente la música es quien corona el romance entre sus protagonistas.


Miklos Rosza, John Williams, Ennio Morricone, Bernard Hermann, Henry Mancini, Jerry Goldsmith y Hans Zimmer están entre los más famosos en la historia. Quizás el más prolífico y reconocido será John Williams, gracias a sus colaboraciones con Steven Spielberg y George Lucas para "Star Wars", "Cazadores del Arca Perdida", "E.T.", "Parque Jurásico", entre muchas más.

Para los directores, productores y compositores es una tarea muy importante saber qué canción es la que logrará enganchar a la audiencia. El mejor de los ejemplos se da cuando James Cameron y James Horner lograron un consenso en "My heart will go on", entre lo compuesto en música y letra, teniendo en mente a Celine Dion para que la interpretara. El resultado es mágico y queda en la historia del cine.



A finales de los años sesenta, el cine se propuso lograr meterse con más fuerza en las listas de popularidad musical dado a que sabían que el filme podría funcionar con un tema que lo hiciera recordar. "Up where we belong", cantada por Joe Cocker para "Oficial y Caballero", con Richard Gere; "Take my breath away", de Berlín para "Top Gun", con Tom Cruise, fueron éxitos pensados en función de mercadear con dinamismo las películas de Taylor Hackford y Tony Scott, respectivamente. Claro está, hay fenómenos como "Lose yourself", de Eminem, para "8 Mille", que lograron convertirse en Oscar por la honestidad y la colaboración creativa entre el compositor, actor, cantante y su director Curtis Hanson, e inolvidables temas como "The way we were", interpretado con una pasión absoluta de Barbra Streisand en el filme del mismo nombre, dirigido por Sidney Pollack.

De hecho, algunas películas no pueden ser reconocidas de no ser por su canción. La gente recuerda a "Over the rainbow", del Mago de Oz; "Desayuno con diamantes" por el tema "Moon River" o "Blaze of Glory", de Jon Bon Jovi, que pertenece al western "Young Guns 2".



Ahora bien, los directores y productores se fijan mucho en los análisis de marketing y promoción a la hora de elegir un tema musical. ¿Qué es lo que le gustaría al público oir y quién podría interpretarlo mejor? ¿Qué tema está sonando con fuerza que haga que la gente vea mi película y se identifique de inmediato con la canción? Es fácil si tomamos la pegajosa canción "Danza Kuduro" de Don Omar, que se escucha al final de la quinta parte de Rápido y Furioso. Se pensó en el éxito del tema, tanto así que su cantante, Don Omar, y Tego Calderón, reyes del reguetón puertorriqueño, formaron parte del elenco en esta saga de autos veloces y mucha acción.

Desde la utilización de músicos en las salas de cine, el inicio del cine sonoro grabado para dar ambiente y evidenciar la acción, la maravillosa evolución registrada gracias a "El cantante de jazz"; pasando por el uso apropiado del músico especializado en bandas sonoras que leyendo el guión y apostando por la explicación argumental, crea un motivo musical para los personajes y las acciones, visto y engrandecido cuando Max Steiner hizo la música de "Lo que el viento se llevó";  la utilización de la música para diálogos, momentos escenas, ambientes urbanos, cinematografía en épicas; el uso de medios electrónicos y de canciones que no guardarían sentido alguno con el filme en sí; la omnipresencia musical y la ausencia de música en momentos clave, el tema de la música ha evolucionado a tal punto en que se convierte en un valor agregado imprescindible al momento de crear un producto cinematográfico.

Hasta la fecha, el compositor que más Oscar ha ganado ha sido Alfred Newman, padre de Thomas Newman ("Skyfall").



En este contexto, veamos la música como un todo. John Williams sin el clarinete de Giora Feidman o el violín de Itzhak Perlman no lograrían arrancar tantas lágrimas en "La lista de Schindler"; Klaus Badelt y Hans Zimmer lograron una preciosa música para un filme cuyo género estaba en el baúl de los recuerdos de mis padres y abuelos con "Piratas del Caribe" y gracias a esa música, mi hijo Daniel me ha hecho respetar esta divertida y espectacular saga de bribones de altamar.



A pesar de no ser fan de "Titanic", la música es la razón por la cual este filme de Cameron es inolvidable y qué decir de Yo Yo Ma en el cello gracias a la poderosa partirura de Tan Dun para "El tigre y el dragón", las maravillosas interpretaciones de Jamie Bell dándole vida a la preciosa película "El Violín Rojo" o la hermosura de Banda sonora de Yann Tiersen que hizo para "Amelie".

Entre las mujeres, el nombre de Rachel Portman significa una fuerza importante en la industria, pues fue la primera compositora en ganarse un Oscar por su trabajo en el filme "Emma", protagonizado por Gwyneth Paltrow; seguida al año siguiente por Anne Dudley que hizo magistrales piezas para "The Full Monty".

Las últimas bandas sonoras que han captado mi atención han sido la ganadora del Oscar por "Una vida extraordinaria", de Ang Lee que se da por obra y gracia una combinación de orquesta sinfónica, instrumentaciones orientales y sonidos electrónicos creados por Mychael Danna; así como la bella, emotiva y muy sentimental composición para una cinta de catástrofes que no sería lo mismo sin el aporte de Fernando Velásquez para "Lo imposible", de J.A. Bayona.

Si preguntan por mi partitura favorita, definitivamente la de Nino Rota y Carmine Coppola con los evocadores momentos musicales para la serie "El Padrino". ¿Y la tuya?

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