jueves, 4 de julio de 2013

Jim Kelly, siempre "cool"


Rainer Tuñón C.

En el barrio, para jugar a las peleas con los amigos en cualquier área de juegos, elegías ser Luke Skywalker, Bruce Lee, Martín Karadagian o Jim Kelly. Este último nombre aparecía porque en las tardes de los fines de semana salíamos de los cines de "segunda" (Roxy, Capitolio, Central, Variedades o Amador), soltando karatazos y gritando como Jim Kelly, luego de ver "Black belt Jones" o "El samurai negro".

El aire "cool", algo gracioso pero serio y soberbio a la hora de patear traseros, así como el afro y las patillas, eran lo que hacía que un montón de muchachos quisieran ser un karateca funky, siempre a la moda. Lo cierto es que Jim Kelly tuvo una filmografía pequeña, de escasos 13 títulos, pero muy representativa en pleno auge del "blaxploitation". 

James Milton Kelly nació Paris, Kentucky, Estados Unidos, siendo un deportista nato. En la secundaria le gustaba el fútbol americano y el baloncesto; en la universidad, mostró mayor interés por las artes marciales, estudiando karate Shorin Ryu. Una vez conseguido su cinturón negro y convertirse en campeón de peso medio, abrió su academia en este estilo.

El actor Calvin Lockhart era uno de sus alumnos. Él estaba en el rodaje de un filme titulado "Melinda" cuando le dio la oportunidad a Kelly para participar, sin embargo el éxito le abrió la puerta cuando pasaron "Operación Dragón" (1972) de Robert Clouse, la última gran película del legendario Bruce Lee. Allí Kelly se juntó con la realeza de ese entonces, entre ellos John Saxon y Bolo Yeung.

John Saxon y Jim Kelly en Operación Dragón.
Su participación como Williams, uno de los competidores en ese juego mortal que aspiciaba la mafia, fue arrolladora y encantó a una generación completa de jóvenes que se veían reflejados en el estilo de Jim Kelly.

El trabajo junto a Bruce Lee fue descrito por él como “una de las mejores experiencias" de su vida. 

“Bruce era increíble, aprendí mucho trabajando con él”, comentaba siempre en sus entrevistas.

La fama de Jim se extendió a tal punto que pronto los productores y directores le ofrecían proyectos cinematográficos que ponían en valor sus dotes como artista marcial y actor de cine de acción.

De esta manera surgieron sus protagónicos en "Black Belt Jones", eligiendo siempre ser un maestro de karate dentro de la escena afro americana.


El éxito de "Black belt Jones" le aseguró un contrato con Warner Brothers que consistía en realizar tres filmes más. A órdenes de Gordon Parks Jr. ("Superfly") hizo el clásico "Three the Hard Way", junto con las estrellas Jim Brown y Fred Williamson, seguido de "Hot Potato", de Oscar Williams, que es un seguimiento al personaje que hizo en "Black belt Jones", "Golden Needles" (con Joe Don Baker y Burgess Meredith) y "Take de hard ride".

Black Samurai.
Para la filmación de su siguiente proyecto, "Black Samurai", en donde interpreta a Robert Sand, un agente de D.R.A.G.O.N. (Defense Reserve Agency Guardian Of Nations), se hace notoria su otra gran pasión: el tenis, del cual llegó a ser tenista profesional de la Asociación de Tenis de los Estados Unidos y posteriormente coach de esta disciplina deportiva.

En los últimos años del "blaxploitation", Kelly participó en los filmes "Death Dimension", "Tattoo Connection", nuevamente como Jones y "One down, two to go", dirigida por Fred Williamson; así como en "The Amazing Mr. no Legs", dos episodios de la teleserie "Camino al cielo", además de algunos proyectos esporádicos entre los que se destacarían "Strangehold" de 1994, el documental "Macked, Hammered, Slaughtered and Shafted", referente al movimiento cinematográfico de los años 70, "Afro Ninja", "Afroninja destiny" y una aparición especial para un comercial televisivo de la marca Nike, con el basquetbolista Lebron James.

Jim Kelly, la primera "gran estrella" negra de las artes marciales en Hollywood, falleció recientemente en San Diego, California como consecuencia de un cáncer a los 67 años de edad. 




http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=6MJfW7-isPA#at=96

sábado, 29 de junio de 2013

Orgullo gay en el celuloide


Rainer Tuñón C.

Un amigo periodista se refirió a la celebración del Orgullo Gay como una fecha tan especial para él como lo son el Día del Padre, el Día de la Madre o el mes de la Patria. La noción básica de esta festividad parte del principio de que nadie debe avergonzarse de lo que es, sin importar su orientación o identidad sexual.

Cada 28 de junio se conmemora la fecha de una de las primeras manifestaciones mundiales del movimiento de liberación homosexual, que luego abre la puerta a lo que conocemos formalmente como LGBT (Lesbiana, Gay, Bisexual y Transexual), se extiende en el mundo, y este año hacemos un respetuoso acto de reflexión a propósito de uno de los peores atentados terroristas del mundo en los últimos años: la Masacre de Orlando, en donde murieron 50 personas y 53 resultaron heridas, en la discoteca Pulse, que celebraba una "noche latina" con espectáculos de variedades.

Los obstáculos de esta comunidad han hecho que, incluso el Papa Francisco dijera que para él, la Iglesia Católica Romana y los cristianos en general deben pedir perdón a los homosexuales por la forma en que los trataron en el pasado.


En el mundo, aparecen naciones que más allá de ser percibidas como refugios seguros para la comunidad, suponen ser países cuyos niveles de tolerancia están por encima de nuestra manera de entender cómo deberíamos comportarnos en una sociedad para todos.

Señalan a Dinamarca, Canadá, Nueva Zelanda, Francia, Brasil, Uruguay, Estados Unidos, Sudáfrica, Reino Unido y España como países respetuosos de sus derechos como seres humanos. 

Los estereotipos y la falta de tolerancia hacia su identidad y preferencia los hacen víctimas de maltrato tanto físico como emocional y espiritual. 

El tema gay en el cine, no ha escapado a esta realidad. Su evolución se ha visto a través de la historia desde que en sus primeras manifestaciones al sujeto percibido como "alegre" se le daba un trato como amanerado, visto mayormente en el género de comedias, para luego ir cayendo en los clisés sociales que llevaban a ver al homosexual en el cine como gente perturbada, asesinos, suicidas o personajes marginados o relegados a la burla. 

Hoy día, el movimiento LGTB ha tenido una miriada de oportunidades, sobre todo en el cine independiente, para que se conozcan sus historias y el enfoque que permita tener un criterio integrador sobre aspectos de nuestra sociedad.

"Mi nombre es Harvey Milk", de Gus Van Sant, por ejemplo, es uno de los mejores referentes actuales, en el cual la poderosa actuación de Sean Penn, quien ganó el Oscar por este trabajo, es acompañada por un sensible y extraordinario relato sobre el activismo político y la lucha por defender los derechos humanos en un momento histórico en donde la discriminación reinaba.

Lot en Sodoma

Un lamentable primer acercamiento se da con el filme silente "Lot en Sodoma", filme en blanco y negro de 1933 que presentaba a sátiros y depravados, posiblemente el cine mainstream norteamericano logró mostrar dos productos de impecable factura como "Filadelfia", de Jonathan  Demme y "Secreto en la montaña", de Ang Lee, en donde se destaca la naturalidad de sus personajes.

El cine de la era dorada mostraba al "sissy" en sus producciones, sin embargo "Marruecos", con Marlene Dietrich fue inmediatamente poniendo los primeros sazones para el cambio de paradigmas.

En los años 50, la percepción de Hollywood frente al tema gay se puede analizar si entendemos el contexto de "Té y simpatía", en el cual una familia trata de quitarle el amaneramiento al hijo para que no se le tilde de homosexual.

En el cine europeo de los años 60 se destacaría Roman Polanski con su comedia "El baile de los vampiros" en donde al protagonista lo persigue un vampiro loco por él; mientras que en británico, "Víctima" (1961), con Dick Bordage, se considera como la primera cinta en emplear la palabra homosexual en el Reino Unido, que consideraba como delito tener esta preferencia sexual.

En Alemania, Rainer Werner Fassbinder construía historias a partir de las dependencias y la dominación/sumisión de alguno de sus personajes, siendo muy posicionada su película "La ley del más fuerte" (1974).

En los Estados Unidos, uno de los filmes más revolucionarios que muestra la apertura en estas temáticas lo aporta William Friedkin, realizador de "Contacto en Francia" y "El Exorcista" al desarrollar "Los chicos de la banda", que aunque tenía una visión estereotipada de la comunidad, tenía un final distinto a los que el público acostumbraba ver cundo hacía películas con personajes gay.

Los chicos de la banda


Por su parte, el alemán Frank Ripploh, hizo un film explícito titulado "Taxi zum Klo" (1981), sobre escapadas sexuales.  

Para entender mejor, dentro del contexto cinematográfico la evolución del cambio, vale la pena ver "El celuloide oculto" (1995), un documental que muestra este relevante aspecto sociológico desde el mundo del cine. 

Entre tantas referencias del cine y su enfoque hacia el análisis del homosexualismo, existen títulos imprescindibles, entre ellos:
Bent

Bent (1997), con Lothaire Bluteau, Clive Owen y Mick Jagger, sobre víctimas gay del régimen nazi en un campo de concentración. 

The Crying Game (1992), de Neil Jordan, que refleja el conflicto interno de un voluntario del IRA que se hace amigo de un prisionero y este le pide que cuide de su novia si algo le llegara a pasar.

Happy Together (1997), de Wong Kar-wai, con las actuaciones magistrales de Tony Leung Chiu Wai, Chen Chang y Leslie Cheung. 

El banquete de boda (1993), de Ang Lee, quien también hizo "Secreto en la montaña".

Longtime companion (1989), con Dermot Mulroney y Bruce Davison, uno de los primeros filmes en abordar el tema del SIDA con valentía.

Beginners (2011), una comedia dramática con Ewan McGregor y Christopher Plummer, sobre un hijo que entra en shock al ser informado que su papá está muy enfermo y además tiene un joven amante.

Priest (1994), de Antonia Bird, que trata el homosexualismo en un cura católico.

Dioses y monstruos (1998), con Ian McKellen y Brendan Fraser, que narra los últimos días del director de cine James Whale.

Dioses y monstruos

Oraciones para Bobby (2009), con Sigourney Weaver, drama sobre una mujer que se niega a aceptar la orientación sexual de su hijo y debe lidiar con la culpa tras su suicidio.

Ángeles en America (2003), la miniserie con Al Pacino, Meryl Streep y Emma Thompson. 

Misterious Skin (2004), de Gregg Araki, con Joseph Gordon-Levitt.

La jaula de los pájaros (1996), de Mike Michols, con Robin Williams y Nathan Lane, remake del filme francés, que en tono de comedia nos brinda una lección sobre amor y familia.

Fresa y Chocolate (1994), película cubana nominada al Oscar con Jorge Perrugorría. 

My beautiful Laundrette (1985), con Daniel Day-Lewis, en una relación sentimental con un joven hindú.

Priscilla, reína del desierto (1994), con Guy Pearce y Terence Stamp, en la cual dos reinas drag y un transexual cambian la vida de las personas.

La ley del deseo (1987), poderoso drama sexual de Pedro Almodóvar, con Antonio Banderas.

Shelter (2007), con Trevor Wright y Brad Rowe sobre un romance gay, en la cual el protagonista examina sus decisiones para hacerse cargo de su familia mientras se enamora del hermano de su mejor amigo.

Plata Quemada

Plata Quemada (2000), de Marcelo Piñeyro, basada en un caso de la vida real por un robo que sale mal y la huida de los socios y amantes conocidos como los "mellizos" de Argentina a Uruguay.

Maurice (1987), basada en la novela de E.M. Forster, con Hugh Grant, sobre un romance homosexual en un colegio de Cambridge.

Transamérica (2005), con Felicity Huffman, sobre un hombre que en plana decisión de cambio de sexo, debe atender a su hijo con problemas.

Victor/Victoria (1982), extraordinaria comedia de Blake Edwards con Julie Andrews, James Garner y Robert Preston, sobre una talentosa soprano que sólo consigue trabajo haciéndose pasar por un hombre en el escenario.

                 Víctor/Victoria

martes, 25 de junio de 2013

En Cartelera... del 21 al 28 de junio

Bárbara

Director: Christian Petzold
Elenco: Nina Hoss, Mark Waschke y Ronald Zehrfeld
Clasificación: Mayores de 14 años
Calificación: JOYITA ESCONDIDA

NOTA: LA ESTÁN PASANDO EN CINEMARK MULTICENTRO 

A la doctora Bárbara la trasladan de la República Democrática alemana a un pueblillo como castigo por solicitar un cambio. Ella quería irse a la República Occidental para estar con su novio en pleno verano de 1980. Como médico, guarda una relación amorosa y cercana con sus pacientes, pero con sus colegas, una fría cercanía profesional. Mientras sobrevive en el pueblo, se las ingenia para escapar y llegar a su amante. Lo que ocurría tras la cortina de hierro, poco a poco está siendo contado en el cine alemán para las audiencias internacionales. Su ritmo lento, con espacios y dedicado a sus personajes, hacen recordar el trabajo de Rainer María Fassbinder, con la actualidad y efectividad de un Florian Henckel von Donnersmarck.  La película ganó el Oso de Plata en 2012 en el Festival de Berlín al mejor director y definitivamente no ha tenido la suerte de ser conocida por el público que degusta buen cine.


Monsters University

Director: Dan Scanlon
Elenco: John Goodman, Billy Crystal, Steve Buscemi y Jennifer Tilly
Clasificación: Todo Público
Calificación: PARA GUSTOS, LOS COLORES

Mike Wazowski (Crystal) es admitido en Monsters University y se topa con Sulley (Goodman), quien se esconde en su habitación tras haberse llevado la mascota de la universidad vecina. Lo que inicia como un choque de rivalidades, pronto se convierte en una duradera amistad y relación laboral entre estos dos personajes. Desde hace ocho años se venía desarrollando una segunda parte de "Monster Inc.". Ahora, la taquilla favorece a la dupla Disney/Pixar, pero lo refrescante de la primera se va perdiendo en la medida en que se esfuerzan en lograr más y mejores chistes para ellos. Buena, sí, pero no tanto.


Después de la Tierra

Director: M. Night Shyamalan
Elenco: Will Smith, Jaden Smith, Sophie Okonedo, Zoe Kravitz e Isabelle Fuhrman
Clasificación: Todo Público
Calificación: ¡...NO NO NO NO NO!


La nave del General Cypher Raige (Will Smith) se estrella contra la Tierra, resultando herido. Su hijo Kitai (Jaden Smith) sale al rescate. Lo interesante es que el planeta Tierra se ahora un mundo hostil tras una serie de eventos inesperados que forzaron a abandonar el planeta. Lo malo es que la dirige M. Night Shyamalan, la escribe junto con Stephen Gaghan (ganador del OScar por el guión de Tráfico) y Gary Whitta ("El libro de Eli"), busca captar público en un género que necesita ser más que original en su planteamiento y para colmo de males, intenta convertirse en un escondido panfleto propagandístico sobre el tema de la cienciología. El resultado ya lo conocemos, pero hay quienes la disfrutan, a pesar de los bostezos.


El Hombre de Acero



Director: Zack Snyder
Elenco: Henry Cavill, Russell Crowe, Kevin Costner, Amy Adams y Diane Lane
Clasificación: Todo Público
Calificación: BUENA, pero no exageremos


Revisión actualizada del clásico de DC Comics sobre Kal - El (Henry Cavill), sobreviviente de Krypton que es enviado a la Tierra para converirse en el protector de la humanidad desde Metrópolis. Jonathan (Costner) y Martha (Lane), su padres adoptivos, saben administrar la carga de información y vulneberabilidad al muchacho y,  desde que era un niño, y lo preparan para entender que es un ser superior. De ellí nace la leyenda de Superman.
Como producto cinematográfico es espectacular y mítico, pero excesivo, lo que es bueno y malo; cuenta con un elenco de lujo partiendo de buenas actuaciones de Russell Crowe y Kevin Costner, aunque carece del sentido del humor de la saga de Richard Donner cuyo seguimiento lo rebajó Brian Synger. Por momentos, "El hombre de acero" posee referencias directas a conocidos filmes del género y de ciencia ficción, pero le falta el enfoque de su director.



El Gran Gatsby

Director: Baz Luhrmann
Elenco: Leonardo DiCaprio, Tobey Maguire, Carey Mulligan, Joel Edgerton e Isla Fisher
Clasificación: Mayores de 14 años
Calificación: REGULAR

F. Scott Fitzgerald escribió una de las obras clásicas de la literatura mundial. En los años 70, Robert Redford y Mia Farrow recrearon los "años locos" con un drama efectivo, pero les faltó chispa para ganarse al público. Ahora, el creador de la versión post moderna de "Romeo y Julieta" y el clásico sobre el exceso y glamour "Moulin Rouge" regresa con leonardo Di Caprio para ir más allá en la parte estética, y lo logran. Lo lamentable es la falta de brillo que tienen sus personajes, muy a pesar del Jay Gatsby creado para el héroe del "Titanic".

lunes, 24 de junio de 2013

Grandes divas del "sexploitation"



Rainer Tuñón C.

En los años 80, desde las estanterías de los videoclubes, normalmente quienes acompañaban a alquilar películas, sabían que por cada Betamax o VHS adquirido para pasar la tarde viendo "Rambo II", "Corto circuito" o "Volver al futuro", había que "aguantarse" lo algún "visionario" consideraba como "calentamiento de motores", que conforme las imágenes pasaban entre pop corn, gaseosas y chistes malos, se iban convenciendo de que había algo de sustancia erotizante en algunas de esas interesantes, pero inapropiadas selecciones adolescentes.

En aquellos días, la palabra "sexploitation" no tenía sentido alguno (salvo si se vivió en la época en que era mencionada para mencionarla como sub género de cine) y mucho menos para definir a las películas raras de los años 60 o 70 con actrices del calibre de Chesty Morgan, Lorna Maitland, Cheri Caffaro, Ingrid Pitt, Dyanne Thorne, Marrie Lee o la mismísima Pam Grier. 

Teorizando entre las travesuras audiovisuales de esos días, la idea era ver cómo la historia del cine se encargaba de exponer ante nuestros ojos productos que vanagloriaran la sexualidad sin violentar tabúes existentes o que tocaran la esfera de la pornografía.

Lo que iniciaba como un fenómeno "underground" para mostrar desnudos en blanco y negro, historias sin mayor coherencia, actuaciones apenas regulares y mínimo presupuesto, poco a poco se fue convirtiendo en una rica cantera de productos definidos, logrando que un grupo minúsculo de cineastas se colocaran como los pioneros del género (Joseph Sarno, Joe D'Amato, Armando Bo, Jesús Franco, Tinto Brass y David Friedman).

Las temáticas fueron variando conforme pasaban las décadas, convirtiendo a esta vertiente en el mejor acompañante de películas de otros géneros, destinados a entretener a audiencias adultas.

De esta manera, el cine de acción, terror, ciencia ficción, comedias y dramas de corte clásico y realista, tuvieron sus célebres historias vistas desde el "sexploitation", entre ellas: "Lust for a vampire", "The Vampire Lovers" (1970) y "Countess Dracula" (1971), en el terror; "Private Duty Nurses" (1971), "Night Call Nurses" (1972) y "Candy Stripe Nurses" (1974) sobre mujeres que trabajaban en hospitales; "The Swinging Cheerleaders" o "The Pom Pom Girls", refrescando con estudiantes de secundaria; "Ilsa, She Wolf of the SS", cuyo tema tenía que ver con la Segunda Guerra Mundial; "The Devils" o "Killer Nun" (1978), con monjas como protagonistas, y aquellas películas conocidas como WIP (Women in Prision) "Caged Heat", "The Big Bird Cage" o "Big Doll House".

Lust for a Vampire

El recuerdo real de mis compinches era el de las protagonistas, y siempre preguntaban si en los vídeos - por el área de ofertas- habían títulos con las chicas de algunas de estos inmortales clásicos del cine independiente.

De Dyanne Thorne, por ejemplo, pasaba por sus mentes "Ilsa, la mujer loba de la SS", pues esa serie de cintas con la influencia del nazismo, tenía escenas muy subidas de tono. De hecho, Thorne, una modelo y bailarina exótica que trabajaba en Las Vegas, antes de encarnar a la sexy y letal Isla, hizo otros trabajos como "Love Me Like I Do" (1970) y "Wam-Bam, Thank You, Spaceman" (1973).


A pesar de darle muerte en la famosa "mujer loba de la SS" en el filme, a ella la revivieron para tres visitas más al personaje: "Ilsa, Harem Keeper of the Oil Sheiks", ambientada en el medio oriente; "Ilsa, the Tigress of Siberia" e "Ilsa, the Wicked Warden", desde Latinoamérica.

Cheri Caffaro
Había una película que se llamaba "Too hot to handle", que me la hacían recordar por Cheri Caffaro, mejor conocida por "Ginger", en la cual hacía de detective privado y espía. La actriz tuvo alguna carrera en el género, pero la fugacidad de su estrellato la hizo desaparecer al punto que era muy difícil encontrarnos con "Girls Are For Loving" o "A place called Today".

También, una chica como Lorna Maitland, con medidas de 42-D en el busto, era para no perderla de vista jamás. Maitland, una de las favoritas de Russ Meyer en la época de sus "nudie films", quedó inmortalizada como "Lorna", en la cinta dirigida por Meyer, quien se destacó luego por sus clásicos "Faster, Pussycat! Kill! Kill!", "UP!" y "Supervixens".

Entre las películas de la Hammer Productions, el nombre de Ingird Pitt tendría que salir de la gran pantalla con efectos especiales. Pitt, actriz de origen polaca, tuvo una vida muy tormentosa, por problemas con las autoridades en su país de origen.

Así, tras una huida por el Río Spree, conoce a un oficial norteamericano, con quien se casa y logra residencia en los Estados Unidos. Es en ese país en donde participa en producciones como "Dr. Shivago" y luego se va a Inglaterra en donde se le reconoce mundialmente por "Los amantes vampiros" y "La condesa Drácula".

Ingrid Pitt


Chesty Morgan
Ahora, no recuerdo nada que se le parezca al efecto de Chesty Morgan en la percepción adolescente luego de ver "Casanova", de Federico Felini, o  "Deadly Weapons", de Doris Wishman.

Lilian Stello, conocida como Chesty entre sus colegas nudistas, era una de las preferidas de Wishman y por ende, se convirtió en una de las favoritas del cine con referencias sexuales, actuando en la apoteosis de "Double Agent 73".

En los años ochenta, la actriz canadiense Lolita Davidovich, protagonizó junto con Paul Newman "El escándalo Blaze", de Ron Shelton. Resulta que Blaze Starr era una famosa artista del "burlesque" y stripper absoluta que tuvo una tórrida relación con el gobernador de Louisiana, Earl Long.

A Blaze Starr le hicieron su película en 1962 titulada "Blaze Starr Goes Nudist".

Blaze Starr

Todo ello nos lleva a mi favorita: Pam Grier, la reina del Blaxploitation. Pamela Suzette Grier, nacida en 1949, debutó en el cine con "Más allá del valle de las muñecas" (1970), que fue un éxito absoluto.


Pam Grier

En el subgénero WIP, Pam hizo "Women in cages" (1972), con Judith Brown, Roberta Collins y Jennifer Gan y "Big bird cage", con Anitra Ford y Sid Haig (1972), pero su consagración definitiva vino por sus protagónicos en las peículas de "blaxploitation" "Coffy" (1973), "Foxy Brown" (1974) y "Sheba Baby" (1975), en donde se veía con claridad que la mujer era de armas tomar y se enfrentaba a villanos feroces.

Anitra Ford

Pam tuvo otras apariciones interesantes en filmes del calibre de "Black mama, White mama" (1972), "Hit man" (1971), "Scream, Blacula, scream" (1973) y "Greased lighting" (1977), hasta que su popularidad cayó con el género y tras algunos pequeños aportes en "Fuerte apache en el Bronx", con Paul Newman; "Nico, por encima de la ley", que marca el debut de Steven Seagal o "Posse", un western de Mario Van Peebles, fue literalmente rescatada del casi anonimato por Quentin Tarantino que escribió "Jackie Brown" para ella.

Marrie Lee
Así como Pam Grier existió como una diva sexual en el cine de acción, Tamara Dobson hizo lo suyo con "Cleopatra Jones" y también, a finales de los años setenta, aunque no necesariamente debería considerarse como una heroína del sexploitation, Marrie Lee nos puso a pensar que las armas de grueso calibre también podían ser orientales. Ella interpretó a "Cleopatra Wong", una película de acción sobre una agente de la Interpol con la dosis perfecta de acción y aventuras, escrita por George A. Romero.

De este desfile de bellas y voluptuosas actrices que desfilaron en el celuloide destacaría en realidad a una verdadera guerrera dentro de este subgénero: la directora Doris Wishman, considerada como la versión femenina de Ed Wood por sus aportes al séptimo arte desde 1960 hasta el año 2002.

Algunos de sus filmes más celebrados son: "Hideout in The Sun" "Blaze Starr Goes Nudist", "Bad Girls Go to Hell" y "Let Me Die A Woman". Wishamn fue autodidacta en el cine y se hizo de un nombre mujy respetable entre los realizadores de filmes eróticos siendo su filmografía particularmente mala.

"Gentlemen Prefer Nature Girls", "Playgirls International", "Behind the Nudist Curtain""The Prince and the Nature Girl", "The Sex Perils of Paulette", "Another Day, Another Man", "My Brother's Wife", ""A Taste of Her Flesh", "Indecent Desires", "Deadly Weapons" y "Double Agent 73", fueron algunos títulos de su envidiable filmografía "softcore", hasta que decidió aliarse con la actriz de cine pornográfico, Annie Sprinkle, para realizar las películas "Satan Was A Lady" y  "Come With Me, My Love". Ella logró completar películas en el año 2002, entre ellas "Dildo Heaven" y una película de "neo sexploitation" llamada "Satan Was A Lady", con hilo argumental distinto a su filme porno de los setentas. "Each Time I Kill" fue su última producción antes de fallecer, pero su fama y perseverancia quedan en la historia del cine independiente, aplaudidas por gente grande del cine como Roger Corman.

Doris Wishman

viernes, 21 de junio de 2013

Fantaerotismo y ciencia ficción

Rainer Tuñón C.


La alteración de las coordenadas temporales de las sociedades presentes, futuras o paralelas en la historia de la humanidad, y de los mundos por conocer, ha atraído a escritores hacia el desarrollo de múltiples narrativas destinadas a explicar todo aquello que en ciencia ficción pareciera tener más lógica que en la vida real.

Este fenómeno literario, que luego fuera llevado con mucho éxito al cine, tuvo su vertiente para el entretenimiento sexual adulto a partir del fantaerotismo de "Nude on the Moon", en 1961, sobre una colonia nudista en la cual Doris Wishman, directora del filme, se convirtió en una de las pioneras de este naciente sub-género.

Los soportes audiovisuales se nutren de la capacidad de los autores al ofrecer giros eróticos a historias de ciencia ficción de corte universal, y en la actualidad podemos apreciar cómo el cine para adultos toma productos como "Star Trek" o "Avatar" para recrear propuestas paródicas que han funcionado muy bien para los "porno geeks".

Conociendo más sobre la tendencia de ciencia ficción erótica, su principal referente en el cine sería Jane Fonda al ponerse el traje -y quitárselo también- de "Barbarella" (1967), personaje creado por Jean-Claude Forest, y que además marcó un hito en la caracterización de mujeres fuertes y sexys en el celuloide, de la mano de Roger Vadim.


De esta manera, dentro de lo que se conocía como cine de "sexploitation", aparecieron producciones subidas de tono como "Space Thing", que saca provecho a su sádico y lésbico personaje: "Captain Mother".


Estos eran los primeros ejercicios de lo que en aquella época se conocía como "porno de ciencia ficción" y que años más tarde, en 1974, nos presentara por la puerta grande al mítico "Flesh Gordon".

"Flesh Gordon" es catalogada "película de culto" dentro de lo que se conoce como una aventura cómico erótica de ciencia ficción que tomaba elementos del cine de la vieja escuela con toques sexuales de avanzada. Este personaje tuvo una segunda aparición en 1988, careciendo de la chispa inicial y sin la voracidad sexual de su antecesora.


Otros relatos de menor factura aparecieron en esos años, entre ellos "The Girl From Starship Venus" (1975) y "Spermula" (1976), con Udo Kier, preparándonos para un "felatio telepático" visto en la película "Roller Babies" y más tarde una odisea sexual titulada "2069", con Nina Frederik, Catharina Conti, Heidrun Hankammer, Alena Penz, pusieron el gusanillo en los productores de cine X para realizar películas ambientadas en el espacio exterior.

Otros títulos conocidos de aquella época: "Sexworld", una versión de "Westworld" que protagonizara Yul Brynner, "Star Virgin", "Sin in the Space", "The beast in the space" y "Galaxina", popularizada por la playmate Dorothy Stratten.

La era del porno espacial llegó con fuerza luego que a la estrella del cine para adultos Desiree Cousteau ("Pretty Peaches" y la famosa "Deep inside Desiree Cousteau") la contratan para realizar el filme "Randy, the electric lady", basado en un relato que supuestamente escribió Terry Southern, el mismo escritor de "Dr. Strangelove", pero acreditado a Phillip Schuman y Ben Van Meter.

Gerardo Damiano, años después de hervir el agua del caldero con "Garganta Profunda", se va al espacio y dirige "The Satisfiers of Alpha Blue" hacia 1980.

Los populares actores porno de esa época, Seka y Jamie Gillis, se embarcaron en la aventura sexual titulada "Ultra Flesh" y otro porno galán, Paul Thomas, formó parte de la saga de "Sex Wars" (1985), como tributo erótico a la creación de George Lucas.

La época se prestaba para nuevas figuras con historias recicladas y Amber Lynn, diva por excelencia del cinema adulto, participó en "Amber aroused", junto con Mindy Rae y Billy Dee, y ese mismo año se conoció de "E.Three: The Extratesticle", dirigida por la leyenda Ron Jeremy, "Lust in space" con Harry Reems, "The Load warriors", con influencias de la segunda de "Mad Max" - poniendo en los protagónicos a Angel Kelly y Sharon Mitchell- y definitivamente los "Sexbusters", parodiando a los "Cazafantasmas", con Peter North.

Del lado soft-core y con buenas referencias eróticas, son dignas de mención: "Café Flesh" y "Dr. Caligari", de Stephen Sayadian, la china "Sex and Zen" (muy visitada en Youtube); la japonesa "Time Adventure: Zeccho 5-byo Mae", "Not from this earth", con Tracy Lords (aunque lo único porno fue el hecho de que su actriz principal fue una estrella XXX siendo menos de edad). Por supuesto, no olvidar a Sean Connery en "Zardoz", de John Boorman; Natasha Henstridge en "Especies y Especies 2", así como "Lifeforce", de Tobe Hooper.

También, hubo otros trabajos que en el cine independiente dieron de qué hablar, entre ellos: "Orgazmo", de Trey Parker y Matt Stone (South Park), la polaca "Sexmission", Cyberella: Pasiones prohibidas" de Jackie Garth; así como "The Ultimate Attraction", de Rolfe Kaneski, "Gayniggers from outer space", una sátira -en cortometraje- del blaxploitation dirigida por el danés Morten Lindberg, "Robotrix", erótica china con la bella Amy Yip y "Emmanuelle en el espacio", vista por montones de adolescentes en canales de cable, protagonizada por Krista Allen.

En el cine sexual de ciencia ficción, el director Michael Ninn brilló con sus obras porno "Latex" y "Shock", y qué decir de "The Uranus experiment", de la compañía Private, junto con la trilogía de "Porn Wars".



miércoles, 19 de junio de 2013

La revisión del mito del Hombre de Acero


Rainer Tuñón C.

Superman es el héroe por excelencia del estadounidense promedio en más de tres cuartos de siglo, sin embargo su genialidad y figura han sido relegadas en la gran pantalla, desde hace décadas, víctimas de su propia majestuosidad.

Si bien es cierto, el personaje creado por Jerry Siegel y Joe Shuster fue quien puso al super héroe ante las audiencias del mundo cuando sólo se conocía de Hércules, Doc Savage, John Carter, Phantomas y El Zorro, a capa y fuerza sobre humana logró mantenerse entre los favoritos de las generaciones hasta que el cine hizo del resto de los super héores estrellas taquilleras globalizadas gracias a la competencia multinacional entre Marvel y DC Comics.

"The Reign of the Super-Man" fue publicado en 1933 y ochenta años más tarde es la dupla de Christopher Nolan ("Batman") y Zack Snyder ("Watchmen") actualizan lo ya contado sobre el Hombre de Acero para que nuevas audiencias rescaten del mito del super héroe que brilló entre las dolencias norteamericanas producto de la Gran Depresión y se mantuvo incólume ante los paradigmas e ideales que fueron cayendo a lo largo de las décadas en el mundo entero.

Y, ¿en qué se inspira el personaje Superman? Pues en retazos del mito de Hércules, algunas excentricidades de Charles Lindbergh, lo que Babe Ruth proyectaba ante las masas, la fuerza del gladiador de la novela de  Philip Wylie y las posturas clásicas teatrales del gran Douglas Fairbanks.

Ahora, el público ha visto y reconoce las variadas versiones del comic, la famosísima e inolvidable actuación de Christopher Reeve, los efectos de las teleseries "Lois y Clarke" y "Smalville", asi como todas aquellas veces que se le vio en caricaturas de periódicos, series animadas y películas de cine, entre las que se destaca la horrible versión turca y las últimas dos de Reeve. 

De igual manera, la audiencia sucumbió por la muerte de Superman y aplaudió su renacimiento en el comic, por lo que los fanáticos creen que han quedado todavía algunos ángulos por rellenar, sobre todo al conectarnos con los orígenes del pueblo de Krypton, la vida adulta del héroe, el descubrimiento de más super poderes, entre otros detalles psicológicos.  

Sí, a Kal-El lo enviaron a la tierra, pero con la información genética de las nuevas generaciones de Krypton. Jonathan y Martha, su padres adoptivos, saben administrar la carga de información y vulneberabilidad al muchacho y,  desde que era un niño, lo prepararon para entender que era superior, así que lo aterrizaron inyectando la dosis de humanismo sin convertirlo en víctima física y psicológica del resto de los humanos; encuentra más kryptonianos en la tierra, que resultan ser supervivientes que necesitan un genocidio para crear su nuevo hogar y para colmo de males, debe hacerle entender a los sistemas de defensa que él es un aliado, no el enemigo.

Todos estos elementos están en la película "El hombre de acero", que si bien es cierto se convierte en una buena y adecuada manera de actualizar el mito de Superman, su resultado es imperfecto, pero satisfactorio - ¿y  cuál versión de Superman es perfecta?

Es muy difícil lograr que al héroe por excelencia del imaginario colectivo estadounidense le den tratamiento tipo Batman / Ironman, que a partir de sus cuestionamientos morales como seres humanos, sus realizadores logran que el público entienda que ellos son el antídoto ante los males de una sociedad carcomida por sus vacíos ideales.

Aún así, Nolan-Snyder y David Goyer se las ingenian para ofrecer un espectáculo digno de verse en su esplendor para entender que sus próximas secuelas deben mejorar en calidad y contenido para salvar una franquicia que ha sido golpeada y fustigada como si fuera al propio Clark Kent en su adolescencia.

Superman ha sido objeto de estudio por gente del calibre de Umberto Eco, pero en la actualidad su puesta al cine ha sido presa de sus expectativas. Definitivamente es superior a Spiderman, Thor y el Capitán América, referentes de Marvel, pero no logra rebasar la sensación de grandeza que quedó en los fanáticos de "Los Vengadores", "Ironman" o "El caballero de la noche".

Así, "El Hombre de Acero" como producto cinematográfico es espectacular, mítico y excesivo, todo a la vez, lo que es bueno y malo; cuenta con un elenco de lujo partiendo de buenas actuaciones de Russell Crowe y Kevin Costner, carece del sentido del humor de la saga de Richard Donner cuyo seguimiento lo dio Brian Synger, aunque necesita el calor dramático y violento de lo que la serie de Nolan trae a la mente del cinéfilo.

Por momentos, "El hombre de acero" posee referencias directas a "La guerra de los mundos", "El día de la independencia", "La batalla de Riddick", "Los Vengadores" y todas aquellas películas sobre invasiones alienígenas, sin embargo nos hace falta ver una visión única de su director al momento de ponernos esas imágenes y que se sienta que se está ante una cinta de Zack Snyder, que definitivamente no se le puede pedir mucho, pues a mi criterio su mejor película sigue siendo el remake del "Amacener de los muertos".

Como puntos positivos se destaca el ponernos en contexto el devastador presente de Krypton; los momentos en que Clark convive como adulto, las actuaciones del reparto completo - en especial Diane Lane como Martha Kent -, los efectos especiales de primer nivel y el manejo de la relación con Luisa Lane, lo que nos lleva al contrapeso que varía por la innecesaria larga duración del filme, los excesos del "flashback", una actuación poco memorable de los protagónicos de Henry Cavill (siguen idealizando al personaje y el actor paga los platos rotos) y Michael Shannon como Zod (Terence Stamp, del Superman de Donner, es irrepetible), el enfoque mesiánico y el exceso de sentimentalismo barato gringófilo, que poco favorece al filme. 

Aún así, el Hombre de acero es un espectáculo grandioso que resuena como un "update" sin mayores pretensiones. "Superman, la película" (1978) seguramente no tendrá quien la supere, pero con esta nueva saga y sus secuelas habrá mucha tela qué cortar, sin mencionar la del sastre que eliminó los calzoncillos rojos por el "traje de combate" kryptoniano.

martes, 18 de junio de 2013

Los efectos secundarios de Soderbergh


Rainer Tuñón C.

La filmografía de Steven Soderbergh es ecléctica, sin duda alguna, pero muy efectiva cuando se propone alcanzar el equilibrio entre el cine de calidad y la película que el público siente que está hecha a su medida.

Así, por cada experimento como “Schizopolis”, “Gray’s Anatomy”, “Bubble”, “El buen alemán”, “Full Frontal” o “La experiencia de la novia”, suele ofrecer interesante películas de envidiable factura técnica y narrativa.

Disfrutamos de un cine comercial que respeta a la audiencia con ejemplos de la talla de “Indomable” (con la campeona de artes marciales mixtas Gina Carano), “Magic Mike” (impecable actuación de Matthew McConaughey), “Contagio” (con un extraordinario reparto que incluía a Gwyneth Paltrow, Jude Lay y Marion Cottillard), “Ocean’s Eleven” (George Clooney, Brad Pitt, Matt Damon), “Erin Brockovich” (el Oscar de Julia Roberts); así como las experiencias densas y gratificantes de “Tráfico”, “Che: El Argentino”, “Che: Guerrilla” (las tres con Benicio del Toro), “El desinformante” (Matt Damon), “The Underneath” (con Peter Gallagher), “The Limey” (con Terence Stamp), “Kafka” (con Jemery Irons) y definitivamente “Sexo, mentiras y vídeo”, su mítico debut (con Laura San Giacomo, Andie MacDowell y James Spader).

En su penúltimo trabajo como director (ya se estrenó “Behind the Candelabra”, bio épica sobre el pianista Liberace, interpretado  - según los críticos que la vieron desfilar por Cannes - con gracia y autonomía sexual por un impecable Michael Douglas), Soderbergh apuesta y gana con un thriller médico que logra sorprender a la audiencia acostumbrada a analizar con lupa técnica y científica los filmes de este realizador estadounidense.

Si bien la primera parte de “Efectos Secundarios” permite al espectador sumergirse en el mundo de los fármacos y sus formas de tratamiento para ayudar a pacientes con diagnósticos atendidos en psiquiatría, luego va tomando curvas peligrosas en el cine de fácil entrega, combinando el thriller proporciones hitchkconianas con unas gotitas eroticonas de lo mejor de Adrian Lyne ("Atracción Fatal"), Brian de Palma (“Vestida para matar”) o Paul Verhoeven (“Bajos instintos”), pero siendo fiel a su arrebato narrativo.

En esta película vemos cómo el futuro de una joven pareja de Nueva York, que disfruta del estilo de vida placentero, se desmorona una vez el esposo (Channing Tatum - uno de los nuevos favoritos del director -) cae preso por abusar de información privilegiada en el mercado de valores, y éste al salir, debe aceptar que su esposa (Rooney Mara, la hacker de “La chica del dragón tatuado”) sufre de un cuadro depresivo que no puede superar. Tras un intento de suicidio, un psiquiatra (Jude Law) acude en su ayuda y le receta una droga experimental anti depresiva para calmar su ansiedad. Pronto, posiblemente, por algún efecto secundario de la droga, la esposa asesina a su pareja y debe enfrentar a la justicia dada las condiciones en que se dieron los hechos.

Si bien, el argumento nos plantea un conflicto ético y científico sobre el tema de la depresión y sus consecuencias, Soderbergh gira el timón y dirige una segunda mitad a bordo de un eficiente thriller sicológico que involucra a otros personajes que van llevando al público hacia un terreno ya conocido, que no deja de impactar. Puede notarse algo clisé para el género en sí, sin embargo la sensación que logra el guión de Scott Z. Burns, conocido por su trabajo en “El ultimátum de Bourne”, así como en las previas de Soderbergh “El desinformante” y “Contagio”, es placentera, sin la intención de elaborar un complejo estudio técnico, y atendiendo al entretenimiento puro.


El Monstruo Leñador, asesino de sicópatas

Rainer Tuñón C. La navegación sin rumbo fijo entre títulos del catálogo de Netflix nos lleva a encontrarnos con inusitadas curiosidades. Apa...