jueves, 12 de mayo de 2016

El libro de la selva: la leyenda de Mowgli


Rainer Tuñón C.

“El libro de las tierras vírgenes” es una publicación de 1894 escrita por Rudyard Kipling, un narrador y poeta inglés - nacido en Bombay, India-, ganador del premio Nobel de literatura en 1907, que creó cinco novelas, más de 250 historias cortas y logró enamorar a sus fieles lectores con 800 páginas de versos.

Esta colección de relatos se convirtió en lo que conocemos popularmente como “El libro de la selva”, concebido como una serie de cuentos que, en un lenguaje bello por su sencillez y noble por sus enseñanzas, nos acercaba desde muy niños ante las lecciones de la vida, vistas a través de los buenos valores y el entendimiento de familia, solidaridad y amistad.

Desde los libros infantiles con grandes ilustraciones hasta los disquitos de 33RPM creados a propósito de la película de dibujos animados de Disney, cuya versión en español era una maravilla sobre todo por la recordación de sus números musicales interpretados por el célebre comediante mexicano Tin Tán, hasta la hermosa experiencia cinematográfica reciente, que se apoya fundamentalmente en un ejercicio técnico muy prolijo de animación computarizada, dirigida por Jon Favreau (“Iron Man”, “Zathura”, “El Chef”), los relatos de Mowgli, el hijo humano de una manada de lobos que aprende “lo más vital” siguen entusiasmando a generaciones de padres e hijos que interactúan para mostrar la belleza de nuestra naturaleza como seres más humanos.

Esta nueva adaptación al cine realmente se destaca por la adecuada selección de su reparto. El niño Neel Sethi capta la esencia del personaje y su interacción con las voces del elenco animal, integrado por Bill Murray, Ben Kingsley, Lupita Nyong’o, Scarlett Johansson, Giancarlo Esposito, Christopher Walken y Garry Shandling, provoca disfrutar una experiencia inocente e intensa, que nos devuelve la chispa de la versión animada de los años sesenta.

De su factura técnica, ni hablar. Desde “Babe: el cerdito valiente”, de George Miller y “La vida de Pi”, de Ang Lee, no nos habíamos deleitado tanto con un fascinante viaje hacia la naturaleza animal y sus maravillosas texturas.

“El libro de la selva” es un filme de increíble dinámica que combina lo divertido, lo dramático y lo visual, que lleva al espectador a "otro nivel", tomando en cuenta que se trata de una experiencia infantil de la casa Disney. Lo mejor, el respeto a la versión original, y definitivamente la integración inteligente de sus canciones más populares: “Los más vital” y “Quiero ser como tú”. ¡Hurra!




jueves, 24 de marzo de 2016

Superman vs. Batman: la apabullante lucha de egos



Rainer Tuñón C.

La lucha entre los grandes colosos de DC Comics está teniendo demoledores resultados en la taquilla; sin embargo, dada las primeras reacciones de fanáticos que cuestionan la apabullante e innecesaria solemnidad al contar la historia, la lenta e inaguantable duración del filme (considerando que la acción es extraordinaria) - y de paso, los comentarios mixtos de la crítica especializada-, pareciera que “Batman vs. Superman: El origen de la Justicia” apunta a convertirse en una más entre el montón de películas sobre súper héroes que provoque una revisada a todos los míticos dioses y semidioses que harto hemos digerido a través del sub-género “peplum”, desde hace más de 40 años.

Por lo visto y aparecido en este nuevo filme de Zack Snyder ("El hombre de acero"“300” y “Watchmen”), la inducción de personajes como Cyborg, Aquaman, Flash y la Mujer Maravilla, como que no será suficiente para acabar con esta moda de presentar en distintos formatos cuanto meta humano desfile, tanto en cine, televisión o plataformas de difusión de películas tipo Amazon o Netflix.

En el duelo entre Batman (Ben Affleck) y Superman (Henry Cavill), cuyo resultado mejora con la llegada perfecta de Gal Gadot ("Rápidos y Furiosos") como la Mujer Maravilla, parece que el ganador en realidad sigue siendo la casa Marvel, que ha podido llegar al aventurero que desde que era un niño se moría por ver a todos sus ídolos, correctamente interpretados en el cine, con efectos especiales dignos de estas aventuras.

“Batam vs. Superman”, sigue los eventos de su anterior entrega: “El hombre de acero”, y la pieza embona muy bien al colocar a Bruce Wayne como un testigo de la tragedia que causó el enfrentamiento entre Superman y el General Zod (Michael Shannon).



La consecuencia de la épica batalla hace inmediata recordación del argumento de la comedia de acción “Hancock”, de Peter Berg, en la cual la sociedad reclamaba al amargado y borracho meta humano que sus actos heroicos costaban millones de dólares a la ciudad, por lo que estaba siendo cada vez más rechazado.

Mientras tanto, esta disyuntiva llama la atención de Lex Luthor (Jesse Eisenberg), un joven aristócrata "wanabí" científico, con algunos tornillos sueltos, mucho ego y grandilocuente impulso criminal, para conseguir materiales que destruyan a Superman, con el apoyo del Senado, contando entonces con la barrera de la senadora Finch (Holly Hunter), a quien no le hace gracia entregarle kriptonita a una mente psicótica.

El plan de Luthor, bien orquestado, incluye sembrar suficiente odio en Bruce, quien cuestiona las cualidades mesiánicas de Superman, y al mismo tiempo va investigando los pasos de Lex (pudo ser mejor interpretado sin tanta recarga, seudo locura y patanería adolescente. No es que extrañe a Gene Hackman o a Kevin Spacey en ese mismo rol).

La cadena de eventos hace que los ególatras gladiadores se encuentren y se digan a puños que uno de ellos está de más, y el resultado se va acomodando con gases verdes ("peditos") de kriptonita, la aparición de Zod, evolucionando hacia Doomsday (un giro a la génesis de este personaje, pues Lex Luthor en realidad no lo crea en el pasquín), y una Luisa Lane (Amy Adams) que hila delgado entre su responsabilidad periodística y su amor por su voladora deidad.

Al final, esta película se destaca por el trabajo de Affleck, que transmite cierta madurez al personaje, sin lograr superar al Batman concebido por Christian Bale en la trilogía de Christopher Nolan; un mejor Alfred en Jeremy Irons, con el respeto que merece el extraordinario Michael Caine y Diane Lane, que aporta una interpretación que supera a la Martha Lane del filme anterior.

La mejor escena del filme, definitivamente el atentado terrorista orquestado por Lex, que se convierte en el punto de fatales decisiones. 

Lo curioso de esta cinta yace en el hecho de que precisamente lo que cuestionan al inicio, se convierte en la razón por la cual necesitan que estos vigilantes arrasen con la ciudad, con la consecuencia de pérdidas mayores que en la lucha anterior por la cual criticaron al hombre de acero.

Por todo lo demás, se trata de un incoherente, y al mismo tiempo, grandioso espectáculo visual que nos traen el grato recuerdo de aquellos "muñequitos" que nos compraban nuestros padres y que tanto disfrutamos ponerlos en a pelear en el inocente juego de nuestras más divertidas aventuras entre cajas de zapatos, almohadones, sábanas, residuos de otros juguetes y los inigualables soldaditos de plástico que solíamos colocar en cualquier esquina de nuestro hogar.

Ah, y la película deja la puerta abierta para que por fin veamos en acción a la "Liga de la Justicia", no sé si con aquellos Gemelos Fantásticos y su mascota espacial.




miércoles, 16 de marzo de 2016

Cine dominicano que crece y libera "stress"


Rainer Tuñón

De paseo por la calle El Conde en Santo Domingo, República Dominicana, de casualidad coincidimos en la vía con el actor y comediante dominicano Fausto Mata, uno de los más reconocidos comediantes de la isla, con una de las carreras más prolijas, tanto en teatro, cine y televisión.

Conocido popularmente como “Boca de Piano”, al ser reconocido por un grupo de fanáticos, de inmediato se acercó a intercambiar sonrisas, saludos y algunos “selfies”, no sin antes invitar a su público para que fuera a ver “Dos policías en apuros”, una comedia policial que actualmente se encuentra en la cartelera dominicana.



Minutos antes del popular “selfie”, Mata nos comentó que se siente muy agradecido por todo el apoyo de los televidentes de la estación de cable Cine Latino, quienes lo han reconocido por las divertidas ocurrencias que transmite en cada película en la cual participa.

“Panamá, la tierra del Canal, me encanta. En Panamá ven mis películas en Cine Latino, que es una gran ventana para nuestro trabajo”, agregó el cómico.

Boca de Piano, como cariñosamente se le conoce en la región, fue parte del exitoso programa “La opción de las 12”, con Raymond Pozo y Miguel Céspedes, a quienes también la cartelera cinematográfica dominicana le dedica su espacio a través de la comedia “Tubérculo Gourmet”, que batió récords de taquilla en las salas isleñas.



En medio de las sonrisas de sus fanáticas, Mata, un sencillo y muy entregado artista del patio, aprovechó el encuentro para destacar que se siente bendecido por el giro que está dando su carrera y por la receptividad de la audiencia de su país frente al producto cinematográfico que se está desarrollando.

El ejemplo es bastante claro. La boletería de las comedias dominicanas se ha movido en los rangos de los 700 mil espectadores por cada gran estreno, con tiquetes con un costo promedio de $5.50, recaudando por lo menos 4.5 millones de dólares sólo en sus primeras semanas de estreno.

Títulos como “Sanky Panky”, “Cristiano de la Secreta”, “Lotoman”, “Un lío en dólares”, “Megadivas” y los estrenos mencionados anteriormente, hacen que el ciudadano común le apueste al humor local para liberarse del stress cotidiano dentro de una sala de cine.

Todos estos elementos apuntan hacia una industria que produce decenas de películas de diversos géneros, cuente con un buen catálogo de locaciones en todo el país y al mismo tiempo con una oferta turística que vaya de la mano con la inversión extranjera, lo que facilita el crecimiento sostenido de la economía en la isla.

Esto sin contar con la participación de inversionistas extranjeros que ven en República Dominicana un paraíso para filmar proyectos de gran presupuesto de Hollywood. El ejemplo más reciente es la filmación de la tercera parte de “XxX”, denominada “El retorno de Xander Cage”, con Vin Diesel, quien se ha sentido como en casa en la isla, luego de sus experiencias en la serie de “Rápido y furioso”.

Foto tomada de: www.enteratefull.com

La Dirección General de Cine de República Dominicana comenta que un equivalente aproximado a los 17 millones de dólares ingresará al país con esta filmación, que además supone la contratación de más de 150 técnicos locales, 300 extras y filmaciones en Puerto Plata, Samaná, Baní, San Cristobal y los estudios Pinewood Dominican Republic Studios, gracias a la visión en materia de incentivos fiscales que aplican en el hermano país.

Interesante reflexión, viniendo de una agradable caminata por una de las calles más emblemáticas de Santo Domingo.

“Vayan a ver la película ("Dos Policías en Apuros"), que es una maaardita comedia”, nos aconsejaba, con el característico humor dominicano, el popular actor.

Y así lo hicimos.


jueves, 14 de enero de 2016

La agreste simplicidad del renacido



Rainer Tuñón C.

Alejandro González Iñárritu es un nombre muy importante tanto en el cine latino como en el estadounidense. Desde que estrenó hace quince años su mítica ópera prima “Amorres Perros” hasta su más reciente pieza de colección titulada “El Renacido” (nominada a 12 Oscar incluyendo Mejor película, Mejor Actor y Mejor Director), el cineasta, compositor y radiodifusor mexicano, siempre ha tenido como norte mover al espectador de su zona cómoda de interpretación del producto fílmico para llevarlos rápidamente hacia las más profundas reflexiones del comportamiento del ser humano, sin importar la circunstancia que esté viviendo cada personaje inmerso en sus filmes.

González Iñárritu no espera estancarse como director de culto o artesano de películas de autor; él va más allá, buscando que la gran audiencia comprenda -a través de su propuesta- que gracias a la obra de gente como Stanley Kubrick, Werner Herzog, definitivamente Terrence Malick, David Lynch o la suya, se pueden llegar a contar historias con tiempo y sazón, dolor, intención y retribución.

Su filmografía no es vasta, pero si llena de aciertos dramáticos, que lo han llevado incluso a convertirse en el primer latino en ganarse un Oscar como productor en la categoría de Mejor Película del Año, premio que recayó en la extraordinaria tragicomedia “Birdman” y el segundo mexicano en ser considerado como el mejor director de una película de Hollywood.

En este recorrido como realizador, los actores reconocen que tienen que dar lo mejor de sí para estar a la altura del proyecto que dirige el mexicano. De allí que Gael García Bernal saltara a la fama con la nominada al Oscar por Mejor Película en habla no inglesa "Amores Perros", que a Naomi Watts y a Benicio del Toro los postularan por sus actuaciones en “21 Gramos”; que Adriana Barraza y Rinko Kikuchi obtuvieran reconocimiento por “Babel”; Javier Barmen por “Biutiful” o Emma Stone, Edward Norton y Michael Keaton por “Birdman” y que este año les toca el turno a Tom Hardy y a Leonado Di Caprio, en lo que el mismo actor comentaría antes de ganar el Globo de oro al Mejor Intérprete, que "El Renacido" es la película que más lo ha desafiado como profesional de esta industria.

En “El renacido”, filme basado en el libro de Michael Punke sobre la travesía de Hugh Glass hacia el siglo XIX, la visceral interpretación de Di Caprio en la piel del explorador que se destroza, tanto física como emocionalmente, mostrado a un hombre vuelto a nacer, cuyo espíritu de supervivencia resultó ser más poderoso que las fuerzas de la naturaleza y de la maldad del ser humano por el simple deseo de venganza, la simplicidad misma de la historia no le resta contundencia a la crudeza narrativa que muestra todas las vicisitudes que el protagonista experimenta en carne viva.

Así, en este relato, el reconocido trampero y hombre de fronteras, participaría de una expedición liderada por el General William Ashley, que los llevaría por el río Mosuori, en medio de los ataques de grupos originarios que reclamaban sus territorios. Glass y el resto de los excursionistas batallaron con una tribu de arikaras y la relación histórica fue conocida en la publicación “Missouri Gazette and Public Adviser”, de San Luis, Misouri.

Luego de este episodio, el trampero continuó su recorrido con una docena de hombres y el episodio más conocido por las leyendas se dio cuando una osa Grizzly lo atacó hasta dejarlo casi sin vida, y luego fuera dado por muerto y abandonado por sus propios compañeros de expedición. De allí, Glass sobrevivió, se arrastró y alcanzó un recorrido a casa de más de 200 millas, para poder reclamar venganza por el asesinato de su hijo.

Esta historia no es novedad en el mundo literario o del cine. La hazaña de Hugh Glass ha tenido ciertas referencias desde 1915 cuando John Neihardt escribió “La canción de Hugo Glass”, y hacia la década de los cincuentas, Dale Morgan narró algunos de estos hechos en “Jedediah Smith y la apertura del Oeste Americano”, así como Frederick Manfred escribiera la obra “Lord Grizzly”, y posteriormente en 1976 John Myers concibiera “La saga de Hugo Glass: Pirata, pawnee y montañez”, haciendo guiños al pasado del personaje como pirata, originario “honorario” y trampero de las montañas estadounidenses.

Otros libros escritos sobre este personaje se hicieron en los años noventa, destacándose “Hugh Glass”, de Bruce Bradley y definitivamente la novela de Plunke, “El Renacido”, la cual el productor y guionista Akiva Goldsman quiso llevarla al cine con Samuel L. Jackson, y posteriormente el actor inglés Christian Bale, junto con Sean Penn estuvieron cerca de producir una película sobre este interesante personaje.

Asimismo, la televisión y el cine norteamericano captaron la leyenda, y en 1966, le dedicaron a Glass un capítulo de la serie “Death Valley Days”; pero su mito se consagró con la estupenda actuación de Sir Richard Harris (¿se acuerdan del "Hombre llamado Caballo"?) para la película de Richard Sarafian “Man in the Wilderness” y fue utilizado en la película “Apache Blood” (creo que se puede conseguir en Youtube).


Lo bueno de “El Renacido”, de Iñárritu es que a través del lente del mago de la luz Emmanuel Lubezki (dos veces ganador del Oscar) y la visión conceptual del director, estamos ante una experiencia fílmica muy completa, basada en un relato sencillo que se complementa con fluidez gracias a la grandeza de su equipo artístico, creativo y coral.

Puede ser que para la gran audiencia se trate de un lento y muy violento manual de supervivencia del infernal invierno estadounidense en una de las épocas más complicadas de la historia, casi al estilo Hollywood; sin embargo, y muy a pesar de sus detractores, “El Renacido” es lo más cercano que he visto y comparado con experiencias magistrales y embrolladas como: “Aguirre: la ira de Dios”, de Herzog; “Pelotón”, de Oliver Stone, “Full Metal Jacket” de Kubrick; “El nuevo mundo”, de Malick y definitivamente “Apocalipsis Ahora”, de Coppola, por lo caótico que se siente el cuento, tanto dentro como fuera del celuloide.


martes, 29 de diciembre de 2015

Buenas películas y catástrofes del 2015


Rainer Tuñón C.

El año 2015 ha sido muy especial en cuanto a proyección del mejor cine del mundo. Algunos productos se reciclaron con éxito, otros brillaron por los riesgos que se tomaron; lo cierto es que las salas de cine se llenaron y la gente vio de todo.

De todas formas, les presentamos las cinco películas más interesantes del año y por supuesto, un buen “plus”, entre ellas:

1. Inside Out. Los estudios de animación Pixar construyeron una obra de animación fundamental para el entendimiento del comportamiento humano, desde la perspectiva misma de los sentimientos de Riley, una niña que experimenta cambios de conducta a través de las emociones que gobiernan en su mente.

2. Star Wars Episodio VII: El despertar de la Fuerza. JJ Abrams recicla lo mejor de la saga, lo que tanto amaron sus fanáticos, para sacarle provecho y mostrar que aún hay más que contar de este exitoso serial. El resultado: más de un billón de dólares recaudados en las taquillas del mundo y un sentimiento que evoca la aventura y la fantasía Star Wars, entre nuevos personajes y viejas glorias que regresan al fragor del combate.

3. Espías. Paul Feig dirige nuevamente a Melissa McCarthy, y ahora le acompañan Jude Law, Jason Statham y Rose Byrne en la mejor comedia de este año. La historia sigue a una analista de la CIA que se hace voluntaria para infiltrase en el mundo de los traficantes de armas para ayudar a los súper espías que se ven envueltos en problemas de proporciones internacionales. El talento de McCarthy brilla con luz propia en una película que definitivamente estaba hecha a su medida.

4. Whiplash. El director Damien Chazzelle entrega una obra muy importante dentro de la categoría de drama musical. El entrenamiento de un joven baterista de manos de un riguroso maestro de jazz que dirige el mejor conjunto del conservatorio es una prueba de fuego para cualquier estudiante y profesional de la música. Extraordinarias actuaciones, en especial la de JK Simmons (ganador del Oscar por este trabajo), hacen de este filme, una pequeña joya para los sentidos. 

5. Mad Max: Fury Road. George Miller regresa con su saga de Mad Max, pero en esta ocasión actualizada y reforzada con el aporte de Tom Hardy y Charlize Theron, mostrando que el escenario post apocalíptico tiene más elementos que podemos comparar con el presente, en ocasión de un serial de filmes que parecían tirados al olvido.

Por cierto, tenemos hay un buen plus:

Ex Machina, la película revelación del año. Desde el Reino Unido, y dirigida por Alex Garland, nos llega la historia de un joven que participa en una prueba en la cual interactuará con una mujer-robot, creación de un multimillonario programador. Se trata de un elegante y turbio relato futurista que despertó mucha curiosidad entre los críticos de cine en el mundo.

¿… Y las catástrofes del 2015?



1. Aloha. La idea de que al supervisor del lanzamiento de un satélite le empiecen a bailar mariposillas en el estómago por una piloto de las fuerzas aéreas y luego encontrarse con un viejo amor que además se encuentra casada, le resultó muy convincente al exitoso director Cameron Crowe (“Jerry Maguire”, “Casi Famosos”), quien empuja a los talentosos actores Bradley Cooper, Emma Stone y Rachel McAdams hacia un despeñadero de emociones sin resultado emotivo alguno.

2. Los 4 Fantásticos. Hasta la fecha, sólo el comic de Stan Lee puede catalogarse como bueno, pues todas las versiones de cine, vídeo o televisión han sido catastróficas, y la versión de Josh Trank, no se queda atrás, pues tiene malos calcos del solemne efecto “Nolan” (Trilogía Batman), una acción que nunca arranca y efectos especiales dignos de cualquier mala película de cable o tv.

3. El falsificador. ¿Sabían que John Travolta aún protagoniza películas? Si se topan con esta desventura llamada “El falsificador”, por favor, les reto a que se degusten al menos unos 25 minutos. Se trata de un drama con disimulados toques de acción en donde un falsificador de arte, recién salido de prisión, lo vuelven a meter… adivinen: a falsificar por su hijo enfermo.

4. El último cazador de brujas. Existe gente que quiere ver a Vin Diesel lejos de un timón. Otros fans han sido testigos de cada bodrio que Diesel deja en la carretera, incluyendo esta aburrida y ruidosa fábula de brujas y hechiceros en la Gran Manzana. Si desean explorar la mejor interpretación de su carrera, traten de encontrar en tv o VOD “Find me Guilty”, de Sidney Lumet, definitivamente la primera de Riddick que se llama “Pitch Black”, o mejor regresen a las pistas clandestinas de “Rápido y Furioso”, porque en esta película a Dom le salen las brujas.

5. 50 sombras de Grey. Ridícula adaptación al cine de un libro poco estimulante, a pesar de su excitante trama. La sumisión hacia lo poco ingenioso y sexual es completamente visible, a tal punto que muchos seguidores del libro salieron decepcionados y anunciaron de inmediato la compra de otro juego de sombras en la sección de belleza de su almacén favorito. Eso sí, Dakota Johnson está explosivamente bella. 

¿Esperaban algo más?

Búsqueda Implacable 3. ¿Por qué tenían que asesinar a la esposa de Bryan Mils? La respuesta la intentan dar en la tercera película de una exitosa serie de acción con Liam Neeson, cuya primera parte hubiese sido un clásico del género, si a los productores no se le pone entre ceja y ceja convertirla en franquicia. Sin importar mucho de qué va la trama, hay acción descerebrante y pésimos diálogos. Al final, más de lo mismo, pero peor.


martes, 22 de diciembre de 2015

La fuerza que despierta... y nuevamente se impone


Rainer Tuñón C.

Para aquellos fanáticos de ese fenómeno llamado “Star Wars” -me incluyo-, la reacción inmediata, luego de terminar de ver todos los créditos del episodio VII, llamado además “El Despertar de la Fuerza” es: ¡La veo de nuevo!

El capítulo que estrena de esta saga inter galáctica, que definitivamente nos conecta con el ritmo y brillo de su serie madre, tiene todo lo que un cinéfilo aprecia de un producto diseñado para arrancarnos medio centenar de emociones en los 135 minutos que JJ Abrams, efectiva, rítmica y artesanalmente dedica a entretener con los mejores trucos y homenajes a los referentes que lo han convertido en un extraordinario eslabón de franquicias golpeadas por el paso del tiempo y recompuestas con piezas de fábrica que embonan a la perfección. Para muestra, ver la tercera parte de “Misión Imposible”, las nuevas aventuras de “Star Trek”, la emotiva “Super 8” y algunos soberbios capítulos de la teleserie “Alias”.

El universo Star Wars no es perfecto, pero sí eternamente adorable, y creo que esta premisa facilita la existencia del ejército de fervientes seguidores de un modelo de entretenimiento para nada sofisticado, con una carga dramática descomplicada, enemiga de una estructura narrativa profunda y solemne, y generosa en la recarga de elementos que desde hace más de 70 años han provocado que cada niño, adolescente o adulto escape de lo que sea que sienta que es su realidad para trasladarse a la fantasía del pop corn en la oscuridad de ese sueño placentero llamado séptimo arte.

Reitero, así como al Millennium Falcon, en esta película las piezas viejas y nuevas encajan, y si existe algún triángulo que busque entrar en la cuadratura, se logró amoldar para que complete la ilusión.

Eso sí, se sienten vacíos en la trama, posiblemente con respuestas que serían contestadas en otro momento de la saga y también se acepta el comentario de quienes esperaban algo nuevo para este conocido relato; sin embargo, el episodio engancha por ser benévola con lo que el fanático esperaba con ansias: dejar atrás los primeros episodios y conseguir la buena dosis de la nostalgia de ese momento en que la fuerza dependía de lo que Obi Wan, Yoda y Luke intentaban mostrarnos entre batallas y planetas de la galaxia.



La decisión de encontrar un balance entre lo nuevo y lo clásico permite la recuperación de ese territorio, y en “Star Wars Episodio VII: El Despertar de la Fuerza”, lo tenemos casi todo (tintas de sangre incluida).

Han Solo (que sigue siendo el personaje con las mejores líneas), la General Leia, el maestro Jedi Luke, C-3P0, AR-D2, el wookie Chewbacca, retornan a sus puestos de batalla, pero definitivamente el personaje más icónico sigue siendo el “Millennium Falcon”, que arranca aplausos apenas es abordado por los nuevos y viejos personajes.

Si bien es cierto, la “excusa” para ofrecernos a Kylo Ren, como el nuevo villano, inmediatamente empalma con los guerreros iniciales, debemos reconocer que al nieto de Darth le faltan buenos años de entrenamiento para que dejemos de verlo como un patán malcriadillo cuya ambición parece ser más cercana a emular las glorias de su malvado linaje que el dominio mismo de la galaxia.

Afortunadamente, la coartada enigmática funciona cuando intervienen Han y Leia en el relato para ofrecernos en una escena la clave que nos traslade al colofón, y de inmediato, a lo vivido en el cine Moderno de La Chorrera o el teatro Plaza en ciudad de Panamá, hacia finales de la década de los setenta, cuando nos ponía muy triste ser testigos de cómo Obi Wan hacía a Luke entender que le aportaba más Fuerza acompañándolo espiritualmente.

Este nuevo capítulo podrá tener flancos débiles: reminiscencias a los episodios mejor recordados, que hacen que parezca más una copia al carbón de fácil ejecución hecha con el propósito de recuperar la emoción original; la ausencia de un villanísimo real -Lord Vader es irremplazable – que sea de antología; efectos especiales que destaquen por encima de los ya vistos o conocidos en el cine de ciencias ficción -ojo que no le quito el título de Space Opera-, mayor realce a los parajes exóticos y mundos por conocer, y de pronto nuevas formas de destruir la base de los malvados, porque en batalla pareciera que la misma historia se repite; aunque lo mejor de esta película, definitivamente es la selección de Daisy Ridley como Rey, la joven carroñera, figura central de esta nueva trilogía. El personaje funciona como un perfecto híbrido de la fuerza y pasión de Leia con el inocente, confundido y aguerrido Luke, y le acompaña en la travesía John Boyega (les recomiendo “Attack the Block”) como Finn, un Storm Trooper desertor, y Oscar Isaac en el rol de Poe, el eficiente piloto de combate en quien Leía confía para hallar a su hermano. De esta manera, los tres héroes inusuales se convierten en la nueva generación que lucha contra el Primer Orden.


Ahora sí, ¿por qué encanta este episodio” Da la sensación de encontrase fácilmente con el humor original y toma lo mejor de los episodios IV, V y VI – ayuda la mano de Lawrence Kasdan -, llevándolos a un nivel aceptado por nuevas generaciones que se mantenían escépticas de creer en lo maravilloso de Star Wars (tengo familiares pequeños que apenas salieron de la sala y llegaron a casa, buscaron en vídeo los otros filmes); saca lágrimas, tanto por la agradable nostalgia de una fantasía diseñada para una generación que necesitaba nuevas formas de narración como por el legado que traspasamos a nuestra nueva generación y definitivamente por que sí queríamos volver a ver a los droides juntos a Chewie, Han, Leia y al “amo” Luke, que cierra con el broche de oro este episodio.


miércoles, 21 de octubre de 2015

“Volver al futuro”: El día que por fin llegó


Rainer Tuñón C. 

El reloj del auto DMC-12 de la fábrica DeLorean, fijado al 21 de octubre de 2015 llegó al presente, pero aún no tenemos en las jugueterías aquellas patinetas que levitaban para desplazarse a velocidad por las calles y aceras, aunque sí gozamos de un número interesante de graciosas predicciones hechas realidad como el apasionante cine 3-D, la data biométrica, los anteojos inteligentes, algunos autos voladores (el fabricante Aeromobil ya tiene modelos) y prendas de vestir que convirtieron a “Volver al Futuro” en una importante pieza icónica cultural que aún sigue sorprendiendo.

Esta popular cinta de Robert Zemeckis (que esta semana está mjuy de moda por el estreno de "En la cuerda floja"/“The Walk”), que partía de la premisa de la interacción de un hijo con sus padres, todos en plena adolescencia, se ha convertido en una de las sagas cinematográficas jamás realizadas, a tal punto que en salas de cine de la localidad, exhiben sus tres partes, como tributo a la fecha que aparece al final de la primera cinta.

La trilogía narraba las peripecias de un adolescente que accidentalmente es enviado al pasado y pone en peligro su propia existencia mientras intentaba regresar al futuro y gracias al éxito de esta cinta, de inmediato se propuso lo inimaginable: la idea de darle continuidad a la producción de dos películas más que tomaron años en recibir luz verde y que hacia 1989 completaron una de las series más entretenidas que ha entregado la historia del cine para sus fanáticos.

Los tips más interesantes de esta saga vienen precisamente de las experiencias y predicciones que graciosamente sus guionistas anticiparon y que de alguna manera se han hecho realidad en unos casos, y una contradicción en otros.

Uno de los datos más interesantes es el hecho de que el auto/máquina del tiempo que utilizaran Doc Brown y Marty McFly, el  De Lorean DMC-12, es aún considerado un auto de culto, toda vez que el modelo, que partía de un prototipo del fabricante, había sido escogido a manera de broma para darle una sensación de OVNI en la película cuando los personajes llegasen a 1955 en tan singular nave. Lo cierto es que la marca no pudo alzar vuelo, pues a su dueño John De Lorean, Presidente de la DeLorean Motor Company, lo acusaron falsamente de tráfico de drogas y la empresa quebró.

La Pepsi, por ejemplo, este año lanzó una edición limitada de la gaseosa que Marty bebe en el año 2015 y las comunicaciones actuales se parecen al sistema de la segunda parte, que incluía videoconferencias, geolocalización y personalización de la data, aunque en realidad no te pueden despedir por fax, como en la secuela de "Volver al futuro", sino vía Twitter.

En cuanto a la moda, en el año 2015 no se usa doble corbata ni moda de pantalones bolsillos afuera, aunque si se pueden ver películas en  pantallas grandes de televisión y una multiplicidad de canales desde una misma pantalla. 

En el deporte, la broma predictiva parece hacerse realidad. Los cachorros de Chicago barrerían la serie en el 2015, pero con un equipo de Miami, pero hoy día es ante los Mets de Nueva York, con ventaja de 3 partidos ganados.

También, la justicia no es tan rápida (ni con sistema penal acusatorio), pues en el año 2015 te enjuiciarían y condenarían a dos horas después de cometer el delito.

Por cierto, el colesterol aún no es clave en la cura contra el cáncer, y los alimentos chatarra no cambian de tamaño, en especial las pizzas deshidratadas.

Hoy día podemos tener acceso a los videojuegos sin usar las manos, llegamos a usar zapatillas “pump” o Nike ajustables, y definitivamente "Tiburón" no pasó de la cuarta parte, sin embargo se han hecho montones de copias y tributos. De todas formas, los estudios Universal preparan un falso trailer de su versión 19 para seguir la broma.

Ha pasado tanto tiempo desde la primera vez que vimos esta joya del cine y aún nos quedamos con la nostalgia, la alegría y las ganas de volver  a ver esta divertidísima trilogía, que conjuga con genialidad todo lo bueno del cine y mucho más.



El Monstruo Leñador, asesino de sicópatas

Rainer Tuñón C. La navegación sin rumbo fijo entre títulos del catálogo de Netflix nos lleva a encontrarnos con inusitadas curiosidades. Apa...